martes, 10 de octubre de 2017

Moret y Beaufort: destinos paralelos


Sobre el duque de Beaufort, uno de los candidatos más legendarios para ser el Hombre de la Máscara de Hierro, planea un misterio parecido al que envuelve al conde de Moret. El duque no solo aparece en algunas novelas de Alejandro Dumas, sino también en Secreto de Estado, de Juliette Benzoni.

Beaufort, nacido el 16 de enero de 1616, era hijo del duque de Vendôme, que Enrique IV había tenido de su relación con Gabriela d’Estrées. Fue un hombre muy popular entre el pueblo de París, lo que le valió el sobrenombre de “le roi des Halles”. Siguió la carrera de las armas desde muy joven y siempre se distinguió por su valor. 

Hacia comienzos de 1669, Beaufort recibió del ministro Colbert la orden de sostener Candía, asediada por los turcos. Siete días después de su llegada, el 26 de junio, hizo una salida y no regresó. Supuestamente murió durante el transcurso de esa expedición, y su cabeza fue paseada por las calles de Estambul en la punta de una lanza otomana.

Sin embargo, hay un misterio en torno a su muerte. Existe la posibilidad de que aquella cabeza no fuera en realidad la suya, porque lo cierto es que jamás se halló su cuerpo después del combate. Navailles, otro de los oficiales al mando de la escuadra francesa, dice simplemente en la página 243, libro IV de sus memorias que “el duque de Beaufort se encontró por el camino con el grueso del ejército turco que presionaba a parte de nuestras tropas; se puso al frente de ellas y combatió con mucho valor, pero fue abandonado y nunca más se supo que fue de él.”


Según una hipótesis, habría sido secuestrado por agentes de su primo Luis XIV. El motivo parece estar inspirado en la debilidad que Ana de Austria sentía por Beaufort, quince años más joven que ella. De acuerdo con esta versión, en realidad Luis XIV no era hijo del rey, que hacía largos años que había renunciado a mantener relaciones con su esposa, sino del duque de Beaufort. Ana de Austria, antes de morir en enero de 1666, le habría confesado a Luis que Beaufort era su verdadero padre, y por temor a que un día el secreto que lo convertía en ilegítimo se hiciese público, el rey lo habría hecho desaparecer durante el sitio de Candia para encerrarlo en Pignerol oculto bajo una máscara. 

Naturalmente esta historia no tiene más fundamento que cuantas se urdieron en torno al conde de Moret, pero las coincidencias de ambas enigmáticas desapariciones, junto con el estrecho parentesco entre ambos, no deja de ser llamativa.

Recientemente, gracias a la Sociedad de Amigos de Alejandro Dumas, La Esfinge Roja se ha traducido por primera vez al castellano, motivo por el que el tema se reabre y vuelve a cobrar actualidad. La obra traducida, con el título de El conde de Moret, se publicó en 2014 con prólogo del doctor Manuel Galguera, especialista en Alejandro Dumas y “culpable” de haberme animado a emprender esta serie. Tal vez el impulso dado con la publicación de la novela conduzca a nuevas investigaciones que terminen por despejar alguna de las incógnitas. 


¿Averiguaremos alguna vez qué fue del hijo y del nieto de Enrique IV?


14 comentarios:

  1. Gracias! Ha sido un verdadero placer seguir esta serie sobre la vida del conde de Moret, interesante historia que con tu prosa se hace amena y facil de leer. Un fuerte abrazo

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    1. Mil gracias a ti, Manuel, por tu propuesta y por tu labor como estudioso de ese Dumas al que amamos.

      Bisous

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  2. Me niego a dar por falsa la historia de Dumas por rocambolesca que sea. Prefiero recordar al duque con su máscara en la película antigua que vi de niña, en blanco y negro en mi cine parroquial, que soñar con su cabeza clavada en una pica.

    Petonets, Dame.

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    1. Contado por Dumas, hasta lo imposible parece posible. También acompañó mi infancia y le debo muchas horas felices.

      Buenas noches

      Bisous

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  3. Hola Madame:
    Me ha gustado mucho está historia...Mire si al final Luis XIV, rey sol no era el legítimo rey...Interesante, más aún si está contado por Dumas

    Besos

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    1. Claro, porque aunque el ADN certifique que era un Borbón, es que Moret y Beaufort también lo eran.

      Buenas noches

      Bisous

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  4. Ya vemos que hay misterios que merecen ser contados.Y aunque no sea de "rabiosa actualidad" tiene, quizás por esa misma razón, mayor interés.

    Bisous y buenas tardes

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    1. A mí son los misterios en los que me gusta bucear: esos antiguos no resueltos, y que tal vez podrían serlo hoy día con los avances de la ciencia.

      Buenas noches

      Bisous

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  5. Estos enigmas siembran de incertidumbre la historia de ciertos personajes,pero, sin duda, también la hacen más interesante. Y contado por usted, hasta emocionante.
    Beso su mano.

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    1. Muchas gracias, monsieur, muy amable. Quiere usted decir que si lo contara Angela Merkel con todo su salero no sería igual?

      Feliz día de la Hispanidad.

      Bisous

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    2. Y si la historia no llega a desvelar el enigma, para eso está la literatura, para echar imaginación a la cosa. Que nadie me toque mi Alejandro Dumas (padre, por supuesto)
      Tras mi paréntesis viajero por las pitiusas, me voy incorporando poco a poco. Y poniendo al día.
      Un abrazo.

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    3. Bienvenido de regreso, Cayetano.

      Feliz finde.

      Bisous

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  6. No sabia que se habia publicado en castellano (La Esfinge roja), para mi será muy interesante de leer. Gracias por traerla.

    Besos.

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