jueves, 28 de septiembre de 2017

Gastón de Francia y Margarita de Lorena

Margarita de Lorena

Gastón atrajo a su causa a Enrique de Montmorency, gobernador del Languedoc, y a Carlos de Lorena, con cuya hermana se casó en una ceremonia secreta en Nancy sin el permiso de Luis XIII. El conde de Moret fue testigo de esa boda, celebrada en la noche del 2 al 3 de enero de 1632.

En julio de 1629, Margarita de Lorena había sido presentada a Gastón de Francia, quien por entonces, al no tener el rey descendencia, era el heredero de la corona. Él llevaba dos años viudo de María de Montpensier, madre de la Gran Mademoiselle. Gastón había abandonado el reino con todo su séquito tras uno de sus desacuerdos con la política de su hermano y de Richelieu, y encontró asilo en tierras del duque de Lorena. Quedó deslumbrado por la joven Margarita, hermana del duque, a la que durante los seis meses que permaneció en aquellas tierras llamaba “el ángel” y dio constantes muestras de admiración.

El 30 de enero de 1630, tras obtener el perdón del rey, regresaba Gastón a Francia, pero meses más tarde volvía a caer en desgracia tras el llamado Día de los Engañados. Eso lo impulsó a buscar de nuevo refugio en Lorena, y para fortalecer sus relaciones con el duque pidió la mano de su hermana.


Era imposible que ese matrimonio fuera autorizado por Luis XIII, puesto que en aquel tiempo Francia y Lorena eran enemigos. Por tanto, hubo de permanecer secreto, y ella no podía aparecer por la corte. Pero Enrique de Montmorency traicionaría a Gastón meses después, revelándolo todo. El rey hizo que el Parlamento de París declarara nulo el matrimonio, argumentando que un príncipe de la sangre, y en especial si era el heredero del trono, solo podía casarse con el permiso del soberano. Gastón tendría que esperar más de 10 años para regularizar su situación. Por fin, cuando Luis estaba en su lecho de muerte, autorizó el matrimonio y se celebró una nueva y definitiva boda en julio de 1643. Ambos pudieron aparecer ya en la corte y residir en el palacio del Luxemburgo, heredado de María de Médicis, que había fallecido el año anterior.

Desde 1631 el rey había declarado que todos aquellos que por sus malos consejos hubieran animado a su hermano a rebelarse eran culpables del crimen de lesa majestad, y por tanto sus bienes serían confiscados. Eso incluía a Antonio de Borbón, y también a su madre y su padrastro, el marqués de Vardes. Su aventura le había valido la pérdida del condado de Moret en octubre de ese año.


5 comentarios:

  1. Gastón se las gastaba. Menudo elemento. Hasta que Mazarino le dio una colleja. No me gustaría estar en su pellejo.
    Saludos, Madame.

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  2. Un matrimonio por amor o conveniencia de Gastón?. Quien sabe.

    Besos Madame

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  3. Vaya que personaje el tal Enrique, mala leche bullía en sus venas. Me sigo asombrando de las costumbres de la corte; sólo el rey autorizaba un matrimonio.... menos mal que algo a cambiado... o no?

    mariarosa

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  4. Pues algo más que para fortalecer su relación con el de Lorena sería ese matrimonio con Margarita, pues muchos años duró, soportando el enojo del rey hasta casi su muerte, lo cual es mucho aguantar, sin algo más que interés, pienso.
    Beso su mano.

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  5. Mal asunto poner en juego el patrimonio en intrigas. Eso lo han aprendido muy bien los políticos actuales con los paraísos fiscales.

    Un saludo.

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