jueves, 29 de enero de 2015

LA CORTE DEL DIABLO, YA DISPONIBLE EN AMAZON Y CASA DEL LIBRO


Ya tenéis la novela en Amazon, antes de lo previsto. Espero que consigáis vuestro ejemplar. Os he dejado el enlace para acceder.

Y acabo de ver que también está disponible en la Casa del Libro

En esta página de la Casa del Libro viene una sinopsis amplia, y no cobran gastos de envío.

Me dicen que también está en El Corte Inglés. Y recordad que, si no la encontráis, se puede encargar en cualquier librería de España.

martes, 27 de enero de 2015

Ya está aquí La Corte del Diablo


Hoy ve la luz La Corte del Diablo, un feliz acontecimiento que deseo celebrar con mis seguidores. No podría ser de otro modo, puesto que sois vosotros quienes me habéis conducido hasta aquí con vuestro aliento. El interés que me habéis mostrado durante los últimos años me ha dado el impulso necesario para reunir la osadía de emprender esta gran aventura, y por eso hay unas palabras de gratitud para vosotros en este libro. Algunos aparecéis con vuestro nombre, aunque me resulta imposible mencionaros a todos: ya sumáis casi dos mil. Pero, de una forma o de otra, cada uno de los lectores de mis blogs está presente. 

Espero que disfrutéis con la novela tanto como yo he disfrutado escribiéndola. Encontraréis mucha historia, pero también aventura, intriga, humor y romance; conoceréis los entresijos de una de las cortes más apasionantes, las fuertes personalidades de sus protagonistas, las conspiraciones que se urdían en su entorno; caminaréis por los siniestros corredores del Louvre, aprenderéis a moveros por el París del siglo XVI, viajaréis a Inglaterra y viviréis los acontecimientos que marcaron una época. Pero además os divertiréis con las aventuras de nuestro protagonista, siempre rodeado de peligros en un mundo en el que, recién llegado, aún no ha aprendido a manejarse. Convertido en cordero en territorio de lobos, tendrá que usar cabeza y espada y contar con la ayuda de su amigo, al que arrastrará a la vorágine.

Admiradores de Catalina de Médicis, Isabel de Inglaterra o la reina Margot, nostálgicos de Alejandro Dumas y amantes de la historia, os invito a visitar La Corte del Diablo. 


La novela tiene 447 páginas, y el precio de salida es de 19,50 €. En cuanto a dónde encontrarla, es seguro que en El Corte Inglés. Tendréis más probabilidades en librerías grandes, como La Casa del Libro, que en las pequeñas, pero, si no la encontráis físicamente, se puede encargar en cualquier librería de España, también en Canarias. Además está disponible en Amazon, tamto en papel como en versión kindle.

Es conveniente que, al encargarla, digáis también el nombre de la editorial, para que el librero sepa a qué distribuidora pedirla.

No dejéis de comunicarme si tenéis algún problema para conseguirla

Muchas gracias a todos y feliz lectura.


Montserrat Suáñez


martes, 20 de enero de 2015

La duquesa de Roquelaure


Madame de Maintenon era ahora, ante el asombro de toda la corte, la nueva favorita. A diferencia de Madame de Montespan, Françoise interviene en los asuntos políticos, y acompaña muchas veces al rey cuando este despacha con sus ministros. Luis busca su opinión en esas ocasiones; un gesto suyo, una mirada que le hará considerar o desestimar determinado asunto. Es lo máximo que Madame de Maintenon osará expresar en público.

Uno de sus mayores logros era inclinar al rey cada vez más hacia la religión. Poco a poco estaba modificando sus costumbres libertinas, pero eso era algo que no sucedería de golpe, ni fácilmente. Ante la tenaz resistencia de la viuda, Luis continuaba buscando otras damiselas mucho menos reacias. Los cortesanos parecían convencidos de que ahora había posado sus ojos sobre Marie-Louise de Montmorency-Laval.

Marie-Louise había nacido en 1657, hija del marqués de Laval-Lezay. Alta, dotada de un bonito rostro, bailaba admirablemente y pronto se hizo notar en la corte. Por la época que nos ocupa, había sido nombrada dama de honor de la Delfina, pero en 1683 contrajo matrimonio y abandonó el cargo. 


Si es que esa relación realmente existió, no cabe duda de que para Luis tuvo que ser tan solo un capricho pasajero. Cuando quiso casarla con el duque de Roquelaure, los rumores fueron más allá, y se decía que la joven esperaba un hijo suyo, y que, terminado ya el asunto, la casaba para salvar las apariencias. 

Las habladurías llegaron a oídos del duque. Él hubiera preferido un matrimonio con una pariente de Madame de Maintenon, pero ante la decidida oposición de Françoise se conformó con la voluntad real, no sin antes manifestar sus recelos.

—¿Cómo voy a casarme con ella, después de los rumores que circulan por la corte?

La viuda sosegó sus temores:

—Creedme, yo sigo muy de cerca los acontecimientos y os aseguro que no tengo ningún interés en engañaros.

También la cuñada del rey, Liselotte, parece inclinada a poner en duda los rumores. Según su testimonio, Marie Louise intentó la conquista, aunque sin éxito. Sin embargo, sus memorias contienen un párrafo en el que hace una curiosa comparación:

“El rey se había convertido mucho antes de su muerte, y ya no volvió a perseguir mujeres; incluso había desterrado a la duquesa de La Ferté, que se comportaba como si estuviera enamorada de él. Cuando no podía verlo, llevaba un retrato suyo en su carruaje para poder contemplarlo constantemente. El rey dijo que le ponía en ridículo, y le ordenó retirarse a sus tierras. También se sospechó que la duquesa de Roquelaure, de la Casa de Laval, había emprendido la conquista del rey; pero Su Majestad no se enojaba con ella como con la duquesa de La Ferté. La maledicencia habló mucho de ese asunto…”


Confiado en la veracidad de las palabras de Madame de Maintenon, Roquelaure accedió a ese matrimonio. El 19 de mayo se celebraba la boda y la docilidad del novio era recompensada con una fuerte suma de dinero.

No sabemos si fue grande su sorpresa al ver que la niña, que llevó por nombre Françoise, nacía ese mismo año. Cuentan que exclamó:

—¡Bienvenida, mademoiselle! No os esperaba tan pronto.

La duquesa de Roquelaure tuvo después otra hija que fue objeto de algunos panfletos, pues todos adjudicaban la paternidad a su nuevo amante, el mariscal de Villeroy.

El duque se tomaba estos asuntos con flema y filosofía, como no dejaban de observar las coplillas que circulaban por la corte. Según St-Simon, no se mostraba celoso, ni siquiera molesto por las infidelidades de su esposa, y afirma que “una tarde en que creía a Villeroy con su esposa, se presentó en casa de Madame de Villeroy y le dijo que venía a acostarse con ella, ya que su marido se acostaba con Madame de Roquelaure. Eran las dos de la mañana”.

La duquesa falleció el 12 de marzo de 1735 y fue enterrada en el convento de las Recoletas de París.



Penúltimo recordatorio, por si falta aún alguien en fb:




domingo, 18 de enero de 2015

Que nadie se atreva a murmurar


Madame de Maintenon trataba de ejercer una buena influencia sobre el rey. Le aconseja que enmiende su conducta desordenada y regrese junto a la reina, a la que tanto ha descuidado. “Tuvo entonces para con su esposa verdaderas atenciones, miramientos, maneras tiernas a las que la reina no estaba acostumbrada y que la hacían más feliz de lo que nunca había sido”. Luis incluso reanuda sus relaciones conyugales con María Teresa, y ella, que sabía muy bien a quién debía este cambio, le regaló a Françoise un retrato suyo como prenda de amistad.

Era la época en la que estallaba el escándalo de los venenos, que tanto iba a salpicar a la antigua favorita, Madame de Montespan, un asunto que nos ocupó durante muchas jornadas en esta corte. Pero ella era la madre de los hijos del rey. Por mucho que se la implicara, era imposible que tuviera tan mal final como otros implicados. Luis podía dejar de ser su amante, pero nunca dejaría de ser el padre de sus hijos. Era preciso ponerlos a ellos a salvo; no podían tener por madre a una mujer procesada por cargos tan atroces y repugnantes como aquellos. Athénaïs se libra así de la peor parte. Se aparta a sus hijos de ella y se le pide, simplemente, que abandone los lujosos apartamentos que ocupa en Versalles y se mude a otros más pequeños y alejados de los del rey. La encargada de transmitirle la voluntad real fue, cómo no, Madame de Maintenon, quien le comunicó que Luis “ya no deseaba tener con ella relación particular y que le aconsejaba pensar, por su parte, en su salvación, como él también quería pensar seriamente en la suya”.

Athénaïs no reaccionó bien, como nos cuenta Françoise: “Al principio lloró, luego hizo reproches, finalmente habló con altivez: se desató contra mí, según su costumbre… Por su honor, ella debería al menos salvar las apariencias”.


Para salvar esas apariencias, el rey aún la visitará y la recibirá oficialmente, aunque es evidente que ya ni siquiera soporta tener que dirigirle la palabra.

La maquinaria del Estado se pone en marcha para proteger el secreto. Docenas de personas son encerradas en diversas fortalezas, y el ministro Louvois advierte a los gobernadores de las prisiones que no deben tener en cuenta las calumnias que los prisioneros arrojen contra Madame de Montespan. A aquellos que se empeñaran en hablar, había que aplicarles castigo corporal sin paliativos.

“Sobre todo, recomendad, por favor, a esos señores, evitar que se escuchen las tonterías que puedan gritar muy alto, pues ha ocurrido a menudo que dijeran cosas tocantes a Madame de Montespan que carecen de todo fundamento. Hay que amenazarlos con hacerlos castigar tan cruelmente al menor ruido que hagan, que no haya uno que se atreva a murmurar”.

Y mientras tanto el rencor reconcomía a Athénaïs. El 7 de octubre de 1682, Madame de Maintenon escribre: “Se muere de celos, todo le disgusta, todo le importuna […]. Vivimos con todas las apariencias de una amable amistad. Unos dicen que quiero ocupar su lugar. […] La mayoría imagina que conspiro con ella. Otros piensan que deseo atraerla a Dios. Lo desearía mucho, pero no lo espero. Hay un corazón mejor, sobre el que yo depositaría mayores esperanzas”.

Athénaïs no soportó verse así relegada, y un día, al cabo de los años, solicitó y obtuvo autorización para retirarse al convento de las hijas de San José. Las habitaciones que abandonaba en Versalles fueron entonces asignadas a su hijo, el duque de Maine, que no parece haberla amado mucho. Según Saint-Simon, fueron tan grandes sus prisas por ocupar el alojamiento “que el rey le había dado, que hizo arrojar los muebles por la ventana”.


Años más tarde, en 1709, preocupado por evitar dejar a la posteridad pruebas de la implicación de Athénaïs en el asunto de los venenos, Luis hizo que le trajesen la caja de cuero negro en la que se custodiaban los documentos comprometedores e hizo quemar el contenido en presencia del canciller. Creyó así haber resuelto el problema, sin saber que existían un relato detalladísimo del teniente de policía, La Reynie, gracias al cual ha llegado hasta nosotros el conocimiento de todo ello.



miércoles, 14 de enero de 2015

La reina Margot


Margarita de Valois, la futura reina Margot, es rebelde, indómita y excesivamente ardiente, para consternación de su madre, Catalina de Médicis. Años más tarde, cuando ya no le quede nada que perder, llegará a confesar que su primer amante fue su hermano Anjou. La princesa tiene ansias de libertad; se niega a ser una pieza más en el particular ajedrez humano de su familia y hace planes para eludir un matrimonio desdichado con cualquiera de los candidatos que Catalina busca para ella. Su corazón ha elegido ya.

Hoy Margot se encuentra de visita en esta corte porque es uno de los personajes que protagonizan mi novela, La Corte del Diablo. A fin de dar a conocer la obra, he descrito a toda la familia real para el blog de la editorial Áltera. Podrán encontrar a su madre, sus hermanos y los personajes más destacados en este enlace:


Recuerden que ya falta poco para poder encontrar la novela en las librerías. Estará disponible a partir del 27 de enero de 2015.

Muchas gracias,

Montserrat Suáñez


sábado, 10 de enero de 2015

La Dama de Ahora


Madame de Maintenon parecía haber olvidado los años de su adolescencia, cuando, encerrada en un convento, se le aplicó el trato más severo para vencer su rebeldía y lograr que renunciara a la fe hugonote en la que había sido educada. Ahora es ella quien intenta convertir al catolicismo a toda costa a los hijos de sus parientes. Ante la falta de disposición de la mayoría de ellos, Françoise dirige las siguientes instrucciones a su hermano: 

“No hay otro remedio que emplear la violencia”.

Opta así por emplear el castigo corporal. Ya no recuerda cuando escribió a su tía aquellas líneas desgarradoras en demanda de ayuda mientras permanecía al cuidado de las monjas ursulinas:

“¡La vida es peor que la muerte! ¡Ah, mi señora tía!, no imagináis el infierno que es esta casa supuestamente de Dios, ni los malos tratos, durezas y crueldades de quienes han sido encargadas de cuidar mi cuerpo y mi alma…” 

Olvidaba que no fue esa aspereza la que logró doblegar su espíritu, sino la bondad y la dulzura de otra religiosa, la hermana Celeste.

“Caí felizmente en las manos de una maestra llena de inteligencia y razón, que me ganó con su cortesía y su bondad. No me hacía ningún reproche, me dejaba libre en el ejercicio de mi religión, no me obligaba a ir a rezar al oratorio común donde había varias imágenes, ni tampoco a asistir a la misa…”

Château de Maintenon

Mientras tanto, la viuda sigue ascendiendo en el favor real, como no deja de observar Madame de Sévigné, que comienza a vislumbrar su futuro. “Hay quienes dicen que Madame de Maintenon será instalada de una manera sorprendente”. Y poco después, en septiembre de 1680: “No sé a cuál de los cortesanos se le trabó primero la lengua: llaman por lo bajo a Madame de Maintenon, Madame de Maintenant”, es decir, La dama de ahora.

Ella, sin embargo, resiste el asedio, una tarea que parece resultarle bastante complicada, según estas palabras que escribe al abate Gobelin: “No me olvidéis ante Dios, pues necesito de mucha fuerza para hacer buen uso de mi felicidad”.


martes, 6 de enero de 2015

La conversa


El hermano de Madame de Maintenon contempla con agrado cómo Françoise ocupa tan alto puesto en la estima del rey. Eso, según sus cálculos, puede traerle a él buenos beneficios, y no deja pasar la ocasión de dirigirse a su hermana para solicitar algunos favores. En vano, puesto que topa con su tajante negativa:

“No sois razonable al querer que haga peticiones al rey en momentos en que me colma de benevolencia, de honores y de toda clase de gratificaciones. Jamás le pediré nada”.

Mientras tanto el carácter de Madame de Maintenon se había ido inclinando cada vez más hacia la devoción. La que en su juventud había sido recalcitrante hugonote, se había convertido al catolicismo y no mostraba menos vehemencia en la práctica de su nueva fe. En esta etapa llega a proponerse como objetivo la conversión de toda su familia. Empeñada en esta cruzada personal, lleva consigo a una de las hijas de su primo, el marqués de Villette. En realidad se trató de una especie de rapto, puesto que lo llevó a cabo aprovechando la ausencia de la madre. La futura condesa de Caylus, entonces una de nueve años, pronto se adaptó a su nueva vida, como cuenta ella misma:

“En el camino encontramos a M. de Sainte-Hermine, a una de sus hermanas y a Mlle. De Caumont, todos tan asombrados como afligidos al verme, sospechando lo que se quería hacer conmigo. Pero yo no me preocupaba en absoluto, contenta de viajar, sin saber a dónde me llevaban. Llegamos juntos a París, donde Mme. De Maintenon fue a buscarme de inmediato, y me condujo sola a Saint-Germain, residencia de la corte en ese tiempo. Al principio lloré mucho, pero al día siguiente encontré la misa del rey tan bella, que consentí en hacerme católica a condición de oírla todos los días y de que se me garantizara que no emplearían el látigo conmigo. Esa fue toda la controversia que hubo y la única abjuración que yo hice”.

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El blog de Ediciones Áltera publica hoy un artículo sobre Catalina de Médicis en relación con mi novela, La Corte del Diablo. 


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Y una segunda noticia para los que todavía anden por ahí despistados: he abierto un facebook. Mi nombre de usuario es montsusan.


jueves, 1 de enero de 2015

"Nadie movía los hilos como Catalina de Médicis"



Ediciones Áltera publica una reseña con entrevista a la autora sobre La corte del diablo, que, como saben, estará en las librerías a finales de este mismo mes de enero.

Aquí les dejo el enlace para que puedan verlo todo y decidan si la novela resulta de su interés.

http://novedadesaltera.com/2014/12/29/entrevista-autora-la-corte-del-diablo/

¡Feliz Año Nuevo!

Montserrat Suáñez