jueves, 18 de diciembre de 2014

MUJERES EN LA HISTORIA II


Queridos cortesanos, por fin ha entrado en maquetación la segunda antología de Mujeres en la historia, en la que también participo. Dado el éxito de la anterior, M.A.R. Editor ha decidido sacar a la luz un segundo volumen, esta vez dedicado a aquellas que destacaron en algún campo desde 1940 a la actualidad.

Son relatos de ficción que tienen por protagonistas a mujeres cuya labor abarcó todos los ámbitos imaginables: pintura, fotografía, literatura, egiptología, periodismo, música, cine, política, espionaje… Además la antología contará con un relato de Josefina Aldecoa.

Algunos de los nombres femeninos que protagonizan nuestros relatos son bien conocidos. Por las páginas de la antología desfilan, entre otras, Agatha Christie, Marguerite Duras, Alejandra Pizarnik, Oriana Fallaci, Josephine Baker, Audrey Hepburn o Eva Brown.

Yo participo nuevamente con un relato que me ha divertido mucho escribir. Aunque, por circunstancias, esté a punto de publicar una novela con otra editorial, no renuncio a estos buenos ratos que paso en M.A.R. Editor. Siempre había querido tener un editor al que no le importe que le llame “monsieur”. Y miren, lo encontré. De Rus marca la diferencia.

Quienes conocen a Diana de Méridor, a estas alturas ya habrán adivinado a cuál de esas actividades se dedicaba mi protagonista. Pues sí, por supuesto: la mía es espía. Se trata de la mujer en la se basó Ian Fleming para su primera chica Bond. Es la mujer de la foto. Ya les hablaré más de ella.

La antología aún no tiene fecha de salida. En su momento avisaré del feliz acontecimiento.

Muchas gracias,


Montserrat Suáñez



domingo, 14 de diciembre de 2014

De institutriz a favorita


Mademoiselle de Fontanges tuvo una corta historia: fallecía con apenas veinte años, agotada por las consecuencias de un mal parto que había minado gravemente su salud, probablemente unidas a una tuberculosis. Para entonces, Luis ya la había olvidado. 

Fue entonces cuando comenzaron a circular por la corte los rumores de que Madame de Montespan la había envenenado. Sin embargo, poco adelantó la marquesa con la muerte de su joven rival. Su relación con el rey era ya tan sólo un recuerdo y, a modo de regalo de despedida, Luis le otorga el cargo de superintendente de la Casa de la Reina, que antaño ocupara Olimpia.

Pero Athénaïs aún tiene una baza para, al menos, tratar de impedir que Madame de Maintenon se convierta en la nueva favorita oficial: como su hijo está a punto de pasar a ser educado exclusivamente por hombres, Madame de Montespan tiene en ello ocasión de solicitar el retiro de la institutriz, cuyos servicios ya no se requerirán.

Luis, naturalmente, había previsto este contratiempo y buscó la manera de retener a Françoise en la corte creando un puesto especialmente para ella. Sería segunda dama de atavíos de María Ana de Baviera, a punto de celebrar su boda con el Delfín. Además fue precisamente Madame de Maintenon quien tuvo el honor de ser la designada para recibir a la Delfina en la frontera. 

Durante ese viaje, hasta el cortesano más despistado hubo de conocer con certeza cómo era la nueva situación. Sucedió al regreso, cuando, al llegar el cortejo a Vitry, donde aguardaban el rey y su hijo, todos vieron a la antigua institutriz subir a la carroza real “por la portezuela del lado del rey”.


lunes, 8 de diciembre de 2014

De nombre, de hecho y de corazón


Luis no era hombre capaz de esperar mansamente a que Madame de Maintenon se le rindiera. Ante la tenaz resistencia de la institutriz, el rey acabó por volver sus ojos hacia una hermosa jovencita recién llegada a la corte como dama de la duquesa de Orleáns. Era Marie Angélique de Fontanges, a la que en su día dedicamos varios capítulos. La damisela ofrecía una peculiaridad que suponía una brusca ruptura con lo que había sido hasta entonces la tendencia de Luis: él siempre había buscado mujeres inteligentes y dotadas de ingenio; sin embargo, esta vez fue a fijarse en una belleza a la que todo el mundo consideraba tonta de remate.

Madame de Maintenon, inquieta, se dirige al abate Gobelin:

—Os pido que roguéis y hagáis rogar por el rey, que está al borde de un gran precipicio.

Nada pudo detener a Luis, que cubre de joyas aquella cabeza de chorlito y la convierte en duquesa. Instalada en un apartamento próximo al suyo en Versalles, Angélique pronto comienza a darse aires de nueva favorita. Para la reina, que tanto llevaba soportando, enterarse de esto fue la gota que colmó el vaso de su paciencia. Cuando le hablan de la Fontanges, exclama con su cerrado acento español:

—¡Oh, esa puta, esa puta!



De este modo, y como señaló Madame de Montespan a Madame de Maintenon, el rey tenía ahora tres amores:

—El rey tiene tres amantes: yo de nombre, esa joven de hecho, y vos de corazón.

De las tres, era Françoise la que más pesaba en ese corazón. Por mucho que Luis resultara deslumbrado por la frescura de la recién llegada, la novedad pasaría y Madame de Maintenon permanecería. Ella sabe guardar silencio, permanecer impasible; Athénaïs, en cambio, pierde los nervios, lo último que le quedaba ya por perder. Le hace al rey violentas escenas que causaban justamente el efecto contrario al deseado, como nos cuenta Françoise:

“Yo admiraba la paciencia del rey y el arrebato de esa gloriosa mujer. Todo terminó cuando repitió estas terribles palabras: “Ya os lo he dicho, señora, no quiero ser molestado”.





lunes, 1 de diciembre de 2014

Portada y sinopsis de La corte del diablo


Acaba de aparecer la reseña de mi novela en el blog de Ediciones Áltera.

Os presento oficialmente la que será la portada.

En Francia reina Carlos IX. Dos años antes de la masacre de la Noche de San Bartolomé, las intrigas proliferan en el palacio del Louvre, donde es la reina madre, la formidable y astuta Catalina de Médicis, quien detenta las riendas del gobierno. Es la época en la que concurren las guerras entre católicos y hugonotes, los desdichados amores entre el Duque de Guisa y la hermana del rey, los disturbios en las calles, el cautiverio de María Estuardo, la Batalla de Lepanto y los planes para arrebatar Flandes a España. En medio de este ambiente enrarecido, Mathieu, un polaco de origen francés, viaja a Francia con motivo de la boda del rey. Apenas llegar se enamora de la amante del duque de Anjou y su destino se complicará hasta lo inimaginable...

Podrán encontrar más información en el enlace arriba indicado, y también dejar allí sus comentarios si lo desean.

Les recuerdo que la novela saldrá a finales de enero, según lo previsto.

Muchas gracias a todos.


Montserrat Suáñez