jueves, 13 de febrero de 2014

El perdón del rey

-Carlos II-

Mientras el duque de Monmouth permaneció oculto tras el complot de Rye-House, no solo enviaba al rey, su padre, los mensajes más cariñosos, sino que incluso mantuvo alguna entrevista secreta con él. Y Welwood cuenta en sus memorias que “la noche en que el duque apareció por fin en la corte tras la reconciliación, el rey Carlos tuvo tan poco dominio de sí que no pudo disimular una enorme alegría en su expresión, y en todo lo que decía o hacía.” 

La situación se había arreglado después de una carta que Monmouth dirigió a su padre rey:

No hay nada en el mundo que me haya lastimado tanto el corazón como la acusación de haber intentado asesinaros, señor, a vos y al duque. A Dios pongo por testigo, y que me muera en este mismo instante, si alguna vez pasó por mi mente o dije la menor cosa a alguien que pudiera hacer pensar que desearía algo así. Estoy seguro de que no puede haber tales villanos sobre la tierra como para decir que alguna vez lo hice.

Lo cual tal vez era cierto, pero no significaba que no hubiera conspirado para provocar una rebelión contra su padre con el objetivo de alcanzar el trono que él ocupaba. 

Monmouth

A esta carta siguió otra más afectuosa y llena de palabras de sumisión. El orgullo de Monmouth debió de sufrir un severo golpe cuando se vio obligado a humillarse también ante el duque de York: “Ni tampoco imagino recibir vuestro perdón si no es por la intercesión del duque, a quien reconozco haber ofendido, y estoy dispuesto a someterme de la más humilde de las maneras”. Por otra parte, durante las negociaciones del perdón Jacobo estipulaba que no delataría a sus amigos, y que en ningún caso podría ser citado como testigo para declarar en contra de los implicados. 

Después de haber negociado en privado, Carlos reunió al consejo en sesión extraordinaria y expresó su firme convicción de que su hijo estaba arrepentido de sus actos. De ese modo Monmouth recuperaba el favor y volvía a ser recibido en la corte como si nada hubiera sucedido. 

Pronto resultó evidente que Jacobo distaba de sentir cualquier clase de remordimiento. Sus viejos amigos, “hostiles a la tranquilidad de la nación”, continuaban agrupándose en torno a él, y las palabras humildes que Monmouth había tenido con su padre en privado eran muy diferentes a las que manifestaba cuando estaba en compañía de esas amistades. Los rumores del doble discurso del duque llegaron hasta el rey, y este habló con él y le expresó sus inquietudes. Le pidió que reconociera sus errores también públicamente e incluso redactó a tal efecto una carta que su hijo firmó sin vacilar. El contenido era el mismo que podía encontrarse en las que antes había dirigido a Carlos: admitía la parte que había tenido en el complot, pero negaba cualquier intención de asesinar al rey. Concluía expresando la esperanza de que sus ofensas serían perdonadas, y con la promesa de que nunca más volvería a incurrir en las mismas faltas.


Feliz cumpleaños, Guiomar, allá donde estés


23 comentarios:

  1. Madame, Carlos tenía un cuajo para manejar a su padre que demuestra lo seguro que se sentía de su influencia. Veremos si el exceso de confianza no le lleva a cometer errores irreparables.
    Por cierto, en el retrato de Monmouth que ha colgado hoy, aparece con expresión pánfila y muy poco favorecida.

    Pase usted una buena tarde.

    Bisous

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    1. Estoy de acuerdo con usted, madame: parece que el pintor lo odiaba. Debió de pintarlo un tory.
      A veces pienso que hay retratos que están mal identificados. Hay ocasiones en los que el retrato no se parece en nada a quien dicen que es.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  2. Bonsoir Madame!

    La buena estrella de Monmouth era infinita: noble cuna, talentoso, guaperas y carismático, además contaba con el afecto incondicional del padre.
    Hasta una maquiavélica conspiración y planes de asesinato le eran perdonados.

    En similares circunstancias su ilustre antepasada la reina María Estuardo había pagado con su vida la conspiración para derrocar a Isabel y apoderarse del codiciado trono de Inglaterra ( que continúa siendo el más importante hasta la actualidad).

    Espero ansioso el sgte. episodio. A sus pies Madame!
    Frederick

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    1. Solo que María Estuardo estaba además acusada de algún otro crimen, razón por la que ya se encontraba prisionera. Y Monmouth no era simplemente un primo extranjero del rey con quien no había tenido trato personal; su vínculo era mucho más estrecho, por desgracia para Carlos.

      Muchas gracias, monsieur. Feliz tarde

      Bisous

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  3. Para colmo el reinado de Carlos era bastante precario. Su padre había sido muerto por el mismísimo congreso. Volvió porque con Cronwell la pasaban demasiado mal y este mocoso engreído se cree capaz de poner en jaque a una institución que para mal o para bien garantizaba la paz interior. Bueh al hermano de Carlos no le iría mejor con su propia hija, pero al menos se lo tenía merecido. Madame corríjame pero a Carlos lo encuentro en muchos sentidos parecido a su abuelo Enrique IV .

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    1. perdon .bisous. Claudette

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    2. Ay, sí, madame! Era clavadito al abuelo. No solo me lo recuerda físicamente, sino que su carácter también era parecidísimo. Hay dos grandes diferencias, sin embargo: Carlos era muy alto, y además considerablemente más refinado que el Vert Galant.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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    1. Ya ve usted. Pedía perdón pero luego quería mantener el tipo delante de los amigos.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  5. Este Rey es era la encarnación viva del padre bíblico tan bueno en la parábola del "Hijo pródigo" Allí cuentan que ese se fue una sola vez y volvió arrepentido. Pero este Monmouth no tiene enmienda.
    Bonito recuerdo a su inolvidable amiga.
    Bisous madame y buen finde

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    1. No la tiene, no. Menuda cruz le cayó a Carlos con él.

      Gracias, madame. Ayer fue un día difícil.

      Bisous

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  6. Tantas adulaciones en su juventud, han logrado que Montmouth sea la imagen de la falsedad.
    Katy Sanchez dice que el rey es la imagen del padre bíblico, me parece una excelente comparación.

    Saludos Madame, un fuerte abrazo y buen fin de semana.

    mariarosa

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    1. Lo adularon tanto que creyó que lo podía todo a pesar de su origen ilegítimo, y no hacían más que empujarlo hacia la perdición.

      Feliz fin de semana, madame

      Bisous

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  7. desde luego vaya joya mpnmouth.de todos mpdos con algunos conspiradores tienen estrellaa mueeren en su casa
    y otros la justicia ae encarga.pero el hijo prodigo ademaa de querido por el pueblo adoracion del padee solo que llo del xomplt no se si se lo perdonaria el pueblo buena pieza esta echo a vee donde termina...bien seguro pagando bien caro todo lo que hace por que la corona en su cabeza en sueños la tendria

    bisoua madame
    ana

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    1. El pueblo también le perdonaba todo. Debía de tener un carisma extraordinario, desde luego. Pero tarde o temprano se acaba la suerte.

      Feliz fin de semana, madame

      Bisous

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  8. Ay, pobre Mommouth, mira que tener que pedir perdón al heredero... Yo le creo, Madame, cuando dice que no quería matar al rey, el sólo quiere ser califa en lugar del califa como el malvado Iznogouz :)



    Bisous, que tenga un feliz fin de semana

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    1. Ay, madame, me encantaba ese tebeo :)

      Sí, yo también creo que solo quería ser rey, pero que no conspiró directamente contra la vida de su padre. Ahora bien, la cuestión está en si llegó a enterarse de que se habían reanudado los planes para el atentado, porque si lo supo y no dijo nada, es como si él mismo hubiera participado. De acuerdo que no quisiera delatar a sus amigos, pero hay muchas formas de advertir del peligro, de que ha oído rumores y es mejor que no se acuda a Newmarket... No sé. La cuestión está ahí.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  9. Hola Madame:
    Parece ser que el caballero es de esos que dicen que dijo, pero después no dijo...
    Aunque ya veremos por donde salta la liebre.

    Es posible que solo quisiera la corona, sin querer matar al padre, pero: Dónde lo podrían luego de derrocado el rey'?? En la Torre??

    Besos Madame. Como dice Katy, bonito recuerdo a su amiga.

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    1. Así es, monsieur. El futuro que le aguardaría a Carlos no sería envidiable. Otra alternativa era dejar que siguiera reinando pero modificando su política y nombrando a Monmouth su heredero.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  10. Juicios contra individuos de sangre real: creo que este asunto me suena ligeramente. ¿Pasará con la infanta Cristina lo mismo que con Monmouth? Me temo que sí. Dos casos separados por el tiempo, con muchas diferencias, y con puntos en común.
    Por cierto, no me creo nada del testimonio de Monmouth.
    Un beso

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    1. Ay, madame, no sé si ambos casos tendrán mucho en común, pero digamos que son dos buenos marrones.

      Feliz día

      Bisous

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  11. Nuestra viuda de Lennon, yo tambien me acuerdo de ella cuando recuerdo el fotolog.
    Mucho me temo madame que la cosa no termina aquí y que el rey no debería fiarse del hijo
    un saludo y hasta pronto
    ruffinablanca

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    1. El rey no debería fiarse, no, pero dicen que el cariño es ciego.

      Feliz fin de semana, madame

      Bisous

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