lunes, 6 de agosto de 2012

El padre de Luis XIV


Para cerrar estos últimos capítulos destinados a estudiar la posibilidad de que el hombre de la Máscara de Hierro fuera un hermano gemelo de Luis XIV, haremos algunas consideraciones acerca de la influencia de la genética. En vista de otros casos de hermanos gemelos que mencionábamos recientemente, monsieur Tolya creyó ver en ellos una predisposición genética. Nada más lejos de la realidad. 

Habíamos mencionado unas gemelas de padre Valois, otras de padre Borbón y unos hermanos gemelos de padre Estuardo. Monsieur contaba dos casos entre los Borbones porque les adjudicaba gratuitamente al supuesto gemelo de Luis XIV. Pero es que además el planteamiento es erróneo en su propia base, puesto que, si bien existe una predisposición genética para la ovulación múltiple, y por tanto para tener gemelos dicigóticos (es decir mellizos, diferentes), sin embargo el nacimiento de los monocigóticos o gemelos idénticos ocurre de manera espontánea, sin que existan previamente antecedentes familiares. 

Pero, y esto es lo más importante, cualquier influencia genética procede de la familia materna, y no de la paterna. Es decir, que no nacerían gemelos por ser Borbones. En el caso de que Luis XIV hubiera tenido un mellizo, lo habrían determinado los genes de la española Ana de Austria; en el caso de los hijos de Enrique II una Médicis italiana, en el de los Estuardo escoceses una Beaufort inglesa, y en el de las hijas de Luis XV una mujer polaca sin ninguna relación con las anteriores. 

Sin embargo considero que ni siquiera se hubiera requerido el recurso a la ciencia para apartar esta teoría. Basta con el sentido común: nadie en su sano juicio trataría de resolver un hipotético problema futuro creando otro inmediato y mayor. Richelieu, además de un hombre cuerdo, era infinitamente más sutil. 

Esto no significa, ni mucho menos, que hayamos terminado con el tema de los hermanos. Descartados los gemelos, aún nos quedan otras posibilidades conectadas en cierto modo con la hipótesis. Para ello vamos a ocuparnos ahora de François de Cavoye, el padre de Eustache Dauger. 


Según Marie-Madeleine Mast, François era el verdadero padre de Luis XIV. De ese modo, Luis sería hermanastro tanto de Eustache como del marqués de Cavoye, todos ellos hijos del mismo padre aunque de distinta madre. Para la historiadora eso explicaría el parecido que algunos creen encontrar entre los retratos del rey y el del marqués. 

El caballero contrajo matrimonio el 17 de septiembre de 1625 con Marie de Lort de Sérignan, una de las damas de Ana de Austria. Ambos esposos descendían de lo que se denominaba nobleza de espada, aunque de familias venidas a menos. El matrimonio se celebró en la capilla del château de Sérignan, cerca de Béziers, pero los jóvenes esposos se trasladaron a París para desempeñar sus respectivos cargos en la corte. François era por entonces chambelán del duque de Montmorency. Cuatro años más tarde se convertiría en capitán de la guardia del cardenal. 

Como la mayoría de los caballeros de su época, era a la vez cortesano y soldado, aunque más lo segundo que lo primero, pues parece haber pasado mucho tiempo lejos de su hogar, combatiendo como oficial en los ejércitos del rey. 

El matrimonio se mantuvo muy bien avenido a pesar de tantas obligadas separaciones. La carrera militar del esposo y sus continuas ausencias no impidieron que se sucedieran con rapidez los nacimientos de sus numerosos hijos hasta la muerte de François, ocurrida el 17 de septiembre de 1641 durante el sitio de Bapaume. Luis XIV acababa de cumplir tan solo tres años por entonces, y Eustache cuatro. 

Marie era una mujer inteligente y piadosa, aunque sin llegar a la mojigatería, y dueña de un carácter resuelto capaz de enfrentarse a las adversidades. Sus sucesivas maternidades y las obligaciones familiares que debía asumir mientras el esposo permanecía en el frente no fueron obstáculo para continuar cumpliendo sus funciones como dama de la reina. Ana de Austria reconocía sus cualidades y la apreciaba especialmente, puesto que al parecer pronto la convirtió en su confidente. 


En 1974 Madame Mast publicó un trabajo en el que exponía la teoría de que, en vista de los problemas de la reina para concebir, Marie le habría prestado ese gran servicio. Es decir, le habría prestado a su esposo para que resolviera el asunto, todo ello planteado como una cuestión de Estado, y no sentimental. O sea, una especie de “todo por la patria”. 

Pero no es ella la única que se ha fijado en este personaje para atribuirle la paternidad de Luis XIV. Otros autores parten de la misma base, y tampoco se han olvidado de él los novelistas: Jean d’Aillon, en su novela Le Dernier Secret de Richelieu, publicada en 1998, parte del argumento de que los dos hijos de Ana de Austria fueron engendrados por François con la complicidad de Richelieu. En su historia, dos de los hijos habidos de su matrimonio con Marie, Eustache y Louis, se parecían mucho al rey. Según el argumento de la novela, Eustache habría amenazado a Luis XIV con revelar quién era su verdadero padre. 

Pero ahora viene la pieza que no encaja: la máscara sería para ocultar la semejanza entre ambos hermanos, porque en la novela Eustache se parece al rey aún más que su hermano el marqués de Cavoye. No tiene en cuenta que cualquier posible parecido, fuese remoto o bien asombroso, ya habría sido visto y percibido sobradamente por todo el mundo en la corte durante nada menos que 30 años, puesto que, como vimos en su momento, Eustache y el rey crecieron juntos. No tendría sentido tapar a los 32 años un rostro que todo el mundo conocía ya tan bien y que, por cierto, nunca había dado origen a ningún comentario acerca de un supuesto parecido, ni en memorias, crónicas ni correspondencia particular de los cortesanos. 

Hasta aquí las cuestiones de parentesco. Sin embargo el secreto no tiene por qué estar relacionado con ellas. Hay otras opciones donde elegir, y las repasaremos antes de decidir.

29 comentarios:

  1. Este giro no me lo esperaba, desde luego es posible que tanto Monsieur como los hermanos Dauger tuviesen el mismo padre ahora bien no es menos cierto que pasaron muchos años juntos sin que el parecido supusiese ningún inconveniente por lo que el sentido común dice que no sería necesario tapar el rostro de uno de ellos para evitar problemas después de tantos años.
    Se me escapaba el detalle de que la genética solo tiene relevancia solo si viene de la familia materna, erróneamente pensaba que era indiferente de quien procediese.
    Por fortuna siguen quedando opciones disponibles y me muero por conocerlas, bien podría hacerse de todo este asunto un juego para cualquier soporte, imagino un juego de rol sumamente interesante y divertido.
    La echaba de menos, Madame.
    Bisous.

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    1. Sí, tratándose de Eustache, que nunca había permanecido oculto sino todo lo contrario, no resulta verosímil lo del parecido.

      La familia materna influye en el caso de los mellizos, pero parece que en el caso de gemelos idénticos no influye ni la familia paterna ni la materna, según he estado mirando por ahí.

      Madame, temo que tendré que seguir básicamente alejada, por desgracia.

      Buenas noches

      Bisous

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  2. Hola, Madame

    El tema sigue abierto y candente. Los pros y los contras se suceden y seguimos viviendo el misterio en plenitud.

    Me sorprendido ese "todo por la patria", realmente hay que ser muy generosa para llevarlo a cabo sin complicaciones posteriores.

    Últimamente estoy algo líada y comento menos, pero le sigo leyendo con el mismo interés y disfrutando como siempre.

    Feliz noche, Madame.

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    1. Hay que ser demasiado generosa, sí. Pero novelesco sí que es.

      Yo sí que estoy liada, madame, y de la peor de las maneras. Muchas gracias por su atención.

      Buenas noches

      Bisous

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  3. Como siempre muy interesante, seguimos el hilo de esta fascinante historia. Lo mejor para ud.madame.

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    1. Gracias, madame. Continuamos con Eustache.

      Buenas noches

      Bisous

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  4. Supongo que si aceptáramos esta hipótesis, debemos suponer que Luis nunca tuvo conocimiento de que Marie de Lort estaba también en posesión del secreto. Iba a preguntarle por la fecha de defunción de Marie -me rondaba algo por la cabeza- pero ya lo he buscado yo. Murió un año antes que la reina. Adelante pues.
    Beso su mano.

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  5. Sí, y ni su año de nacimiento ni el de la reina coinciden con la aparición del prisionero en Pignerol.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  6. Seguiremos escudriñando, veremos hacia dónde nos remite.

    Besos Madame.

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  7. Interesantísima esta serie sobre la identidad de la Máscara de Hierro.
    Con votación incluida; un blog interactivo de verdad.
    Lástima no haber estado desde el principio.
    Pasad buen verano, madame.
    Abrazos.

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    1. Muchas gracias, monsieur.
      Bienvenido de nuevo. Esperamos que se quede esta vez.

      Bisous

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  8. ¡Benditos misterios monocigóticos o dicigóticos!
    Me he perdido mucho de la trama, cosa que intentaré remediar en lo posible; lo que me parece charmant es el apunte que nos brinda sobre los caprichos de la genética.
    Y a todo lo anterior, estoy maravillada de que el enigma siga tan vivo.
    Bisous y buenas tardes.

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    1. El enigma sigue alcanzando la categoría de leyenda, madame. Y sin embargo no lo es. Pero el misterio es tan apasionante que lo parece.

      Feliz día

      Bisous

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  9. Hola Madame:

    Me gusta mucho la forma en que Ud presenta las pruebas y luego las destruye...

    La genética es inexorable...los hijos se pareceran a sus padres, incluso en detalles insignificantes...

    Besos Madame.

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    1. Muchas gracias, monsieur. Todo está contenido en los genes. Si no es a un padre, será a un abuelo, pero somos lo que heredamos de ellos.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  10. Mi teoría se acercaba un poquillo a la que nos plantea hoy, madame, aunqu eveo que tampoco es exacta ni mucho menos. Cada vez se pone el panorama más interesante, en todo caso, y eso que nos ha hecho recorrer gran cantidad de posibilidades. Parecemos un equipo de C.S.I., jijij
    Un besito

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    1. jijiji, sí, yo creo que después de esto ya estamos preparados para montar nuestro propio equipo.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  11. Bueno Madame, yo ya en su momento inducida por sus comentarios dejé de pensar que la máscara ocultara un parecido y me incliné por la teoría de que intentaba evitar que fuera reconocido; sobre todo por camaradas y gente que pudiera apiadarse y ayudarlo a ponerse en fuga….
    Mi hambre novelesca se ve saciada por la teoría del padre común, no tanto me inclino por el préstamo solidario de marido sino por algo del tipo: tanto va el cántaro a la fuente que…

    Pero bueno, a ver en que queda la cosas…

    Respetuosos saludos….

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    1. Lo que pasa, madame, que la hipótesis del padre común se basaba en que Eustache llevaba máscara porque era demasiado parecido a Luis XIV. Eliminada en base a la lógica esta posibilidad, no nos queda nada de la hipótesis. Ya no hay razón para préstamos de marido ni nada parecido. Yo buscaría por otra parte.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  12. Hola Madame,
    Con todos mis respetos a la historiadora:esto no lo veo. Se ahora que lo de la mascara es un hecho, que la mascara era de terciopelo. Que el prisionero podría ser Eustache; pero ¿Por que le tapaban la cara? Eso es lo que no comprendo. A lo mejor se parecía a otra persona! A lo mejor era hijo de alguien que no hemos pensado! ¿ Quien sabe? Cada día se pone mas interesante.
    Gracias y buenas noches.

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    1. Madame, llegaremos al motivo para llevar máscara, pero no inmediatamente.
      De momento intento explicarles por qué debe descartarse cualquier parecido, no solo con el rey. Eustache nunca había permanecido oculto, como el gemelo de la novela, sino que había permanecido en la corte al lado del rey. No tendría sentido taparlo por ese motivo a los 32 años, después de que todos lo hubieran visto ya a diario durante décadas, porque si se pareciera a alguien ya se sabría sobradamente.
      Pero, como le digo, eso no lo veremos hasta el final de esta serie :)

      Feliz día

      Bisous

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  13. Compartó que encerrar a un personaje por su parecido con el Rey y luego de más de 30 años de andar por allí, mostrando su cara, es imposible.

    Pero el tema de que Marie, haya "prestado" a su esposo a la reina, me parece difícil. ¿Por qué no prestar un hermano u otro familiar, pero, el propio esposo? me cuesta entenderlo.
    Madame que difícil resulta encontrar le verdad en este tema....veremos, veremos...

    mariarosa

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  14. Me gusta mucho la teoría de prestar al marido como una cuestión de Estado. Dado que no había la posibilidad de concebir in vitro:-) Pero aun se embrolla más el ovillo con las conclusiones. El parecido se habría hecho patente desde siempre.
    Bisous. Espero seguir el hilo de la madeja.

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  15. Esto se está complicando, pero lo hace más interesante. Para montar una agencia de detectives. Seguiremos a la espera.
    Deseo que todo le vaya bien, Madame.

    Bisous

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  16. El ADN confirma que los reyes Enrique IV y Luis XVI eran familia, y por lo tanto también Luis XIV

    http://www.leparisien.fr/sciences/la-tete-d-henri-iv-a-parle-son-adn-coincide-avec-celui-de-louis-xvi-31-12-2012-2443745.php

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    1. Muchísimas gracias!

      Comenzaré el año nuevo con la noticia que usted tan amablemente nos trae.

      Feliz año nuevo!

      Bisous

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  17. aquello fue una fantasia literaria de dumaspadre ynada mas.

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    1. En efecto no hay que concederle el menor crédito. El próximo mes publicaré un artículo en la revista Fent Historia acerca del asunto de la legitimidad de Luis XIV a la luz de las últimas pruebas de ADN a miembros de la dinastía.

      Feliz tarde.

      Bisous

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