miércoles, 9 de marzo de 2011

Louise de Kéroualle

Louise de Kéroualle

Louise era una joven de 20 años, “rostro aniñado, ojos melancólicos y paso lánguido”. Era hija de Guillaume de Penancoët, conde de Kéroualle, y de Marie de Ploeuc de Timeur. Ella se jactaba de estar emparentada con todas las grandes familias de Francia, y estando en la corte inglesa nunca omitía vestirse de luto cuando fallecía cualquier miembro de la alta aristocracia francesa, remarcando así su parentesco. A ese respecto se cuenta una anécdota: en una ocasión se produjo la muerte de un príncipe francés y del Kan de los tártaros al mismo tiempo. Mademoiselle de Kéroualle apareció de luto, y entonces su rival, la actriz Nell Gwyn, amante de Carlos II, se presentó vistiendo también ropas de duelo. Cuando le preguntaron a ésta última por qué vestía de negro, ella respondió: 

—Por el Kan de los tártaros. 

—¿Y qué relación teníais vos con él? 

—¡La misma que tenía el príncipe con Mademoiselle de Kéroualle! 


En una de las cartas de Madame de Sévigné a su hija, se lee lo siguiente: 

Madame de Kéroualle se había puesto de luto por el rey de Suecia; poco después resultó que falleció el rey de Portugal. Nell Gwyn apareció con una carroza cubierta con crespones negros y explicó: 

—La Kéroualle y yo nos hemos repartido el mundo: ella se queda con los reyes del norte, y yo con los del sur. 

Nell Gwyn

A pesar de las burlas de la que era su rival en el corazón del rey de Inglaterra, lo cierto es que Louise podía presumir de tales ancestros, pues procedía de un linaje de Bretaña muy antiguo, tanto por parte de padre como de madre. El número de reyes y reinas que entroncan con su árbol genealógico, por no mencionar otros importantes personajes, es notable. Era una auténtica patricia. Su abuela era una de Rieux, y su tatarabuelo había sido primo segundo del rey Francisco I. Por si fuera poco, Louise descendía de Juana de Francia, hija de Carlos VI; de los duques de Bretaña y de Juana de Navarra, emparentando de este modo tanto con los últimos Valois como con los Borbones. De hecho, podía considerarse una prima lejana tanto de Luis XIV como de Carlos II. 

Louise había nacido en septiembre de 1649. Se educó en el convento de las Ursulinas en Lesneven, una pequeña ciudad cerca de Brest. Su familia, considerablemente empobrecida en esos momentos, se veía en apuros para procurar un futuro a sus tres hijos. No podían darle una dote a Louise, de modo que, como tantas otras jóvenes, fue destinada a la vida religiosa. Pero para cuando cumplió 19 años, y a pesar de que parecía demasiado delgada, se había convertido en toda una belleza, a la que sumaba una gran inteligencia y mucho encanto en su trato. Sus parientes dieron en pensar que algo podría hacerse con todo eso, y que no era buena idea dejar que se marchitara en un convento sin sacarle provecho. 

La familia de Louise concibió grandes proyectos para ella. Por mediación de Monsieur de Chaulnes, gobernador de Bretaña, la llevaron a la Corte en 1668 y le consiguieron un puesto entre las damas de honor de Minette. La conducta de Louise era irreprochable y de lo más decorosa mientras permaneció en París al servicio de la duquesa de Orleáns. Según Le Moine, “Fuera por frialdad o por virtud, por ambición o por escrúpulos religiosos, Mademoiselle de Kéroualle no dio que hablar”. A excepción de un galanteo con el conde de Sault. 

Louise de Kéroualle

No es tan sorprendente. Tenía que reunir méritos, porque su familia esperaba que haría carrera al lado de un rey de Francia tan sensible a los encantos femeninos, y ella se relamía con las perspectivas. Sin embargo Luis tenía el corazón ocupado, y ya no cabían tantas mujeres en él. La joven hubo de conformarse con las atenciones del conde. 

Se decía que el rey, en efecto, no pensó en ella para sí mismo, sino para Carlos. Encajaba con sus gustos y además era muy inteligente, así que la envió con la misión de ayudar a Minette y, digámoslo así, espiar para él. 

Fue un éxito rotundo. El rey de Inglaterra se apasionó de tal modo que la retuvo entre las damas de su esposa. Y Luisa, que sólo se entregó después de estar segura de que Carlos se había enamorado, comenzó con él una relación que tuvo como consecuencia el nacimiento de un hijo en 1672. De ella descendía, por cierto, Diana de Gales, y también Camilla Parker-Bowles es una rama de ese tronco.

Carlos la cubría de honores, la nombró duquesa de Portsmouth, condesa de Fareham, baronesa de Petersfield, y cuando se le acabaron los títulos ingleses solicitó a Luis que le concediera el ducado de Aubigny. La amó hasta el día de su muerte, y, sin embargo, lo más interesante es que a pesar de todo Louise de Kéroualle nunca dejó de ser leal al rey de Francia.



En la Corte del Rey Sol - Cierto Sabor a Veneno

39 comentarios:

  1. Todo un personaje esta Louise, pero... dejadme brindar por la gran Nell Gwyn :) Nunca me he podido resistir a las lenguas bífidas.
    Buenas noches, Madame

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  2. Algo más que lengua, lo suyo. Mire que se tomó molestias con la carroza!

    Buenas noches,monsieur

    Bisous

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  3. Dios mio madam! ser mujer en la corte era dificilísimo, su preparación era casi equivalente a una carrera universitaria con master incluído, qué desgaste, qué sutileza biperina!!!

    qué bien me lo paso leyendo su blog!!!!! (y encima aprendo, qué más se puede pedir!!!)

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  4. jiji, el ingenio siempre tiene su recompensa. Por algo Nell Gwyn llegó a la corte!

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  5. Con semejantes antepasados no me extraña que presumíera de estirpe.
    Interesante personaje.

    Bisous, Madame.

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  6. Hola Madame:

    Realmente era de estudios universitarios....Sutileza e ironía, todo al mismo tiempo.

    Punto aparte merece eso de seguir siendo fiel a Luis XIV, a pesar de que el Rey inglés la colmaba de títulos y mimos.


    Saludos

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  7. Tenía motivos, sí, madame. A pesar del cachondeo de la actriz.

    Buenas noches

    Bisous

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  8. Ya ve. Realmente es curioso, sí.
    Este Luis sabía bien en quién confiaba.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  9. Toda una mujer y aprovecho para saludarla a usted Madame ya que la fecha lo amérita.
    Cariños!

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  10. Gracias Madame, me ha gustado mucho su relato, muy interesante, la mujer inteligente, en toda época, sale adelante.

    Besos.

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  11. Por lo visto, las damas que no tenían dinero terminaban siendo amantes de algún personaje importante, de nada servía la alcurnis de su historia familiar.

    Interesante relato.

    saludos,

    mariarosa

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  12. ya era difícil escribir puyghillem y ahora nos enfrentamos a Keroualle. qué nomenclatura, madame.
    grande la actriz, si señora.
    y qué familias, eso de programar a la hija para que esté al lado del rey por si pica... qué poca moral, creo.

    que tenga un buen día, madame!

    Bisous.

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  13. Muchas gracias, madame Luz

    Feliz dia

    Bisous

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  14. Con un poco de suerte así es, madame Marinela.

    Muchas gracias y feliz dia

    Bisous

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  15. Bueno, las damas de familias importantes y acaudaladas también terminaban como amantes de los reyes si eran suficientemente bonitas :)

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  16. Sí que debe de ser dificil escribir Puyguilhem, monsieur, por lo que veo.
    Lo de colocar a las hijas junto al rey era el equivalente a nuestra lotería. Uno saca boleto y luego espera a ver si le toca el gordo o se tiene que conformar con la pedrea. A estos les tocó el euromillones.

    Feliz día, monsieur

    Bisous

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  17. Sé que voy contra nuestro propio sexo al manifestar lo siguiente pero... ¡qué malas somos las mujeres, Madame!

    Sin embargo confieso haberme sonreído por lo bajini ante las rivalidades de estas dos damas, si bien se percibe a simple vista que la Gwin atacaba en firme jejejjeje

    Me agrada mucho el aspecto físico de esta Louise, esos andares lánguidos y los ojos melancólicos son mucho de mi gusto, si bien las imágenes que nos ofrece corroboran esta opinión mía. La considero bella, bella, no me extraña que Carlos quisiera mantenerla cerquita desde el primer momento.(Para una vez que nuestro rey favorito no se encapricha jejejejjeje muy bueno eso de que en el corazón de Luís no había sitio para una dama más).

    Bisous Madame

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  18. A veces sí que somos malas, madame, jiji, y con una lengua que para qué necesitamos el florete.

    Sí, yo también la veo muy bonita. Es más, creo que Carlos tenía mejor gusto que Luis.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. La entrada de hoy, demuestra, Madame, que el mundo de los nobles linajes europeos es un gran pañuelo. Nell Gwyn, en cambio, pobrecilla, era de la rama de los Wilde.Se delata por sus comentarios a Louise que la sangre que corría por sus venas era muy efervescente, la misma sangre que heredó su tataranieto Oscar.

    Madame, Buenas tardes.

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  20. Es sencillamente preciosa la tal Louise. No es extraño que sus padres la sacaran del convento, para que, como bien dice, no se marchitara en uno. También curioso el pique de las dos con los decesos, je,je.
    Un abrazo

    El Barón de Gotelé

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  21. Ay Madame...¡la de cosas que me he perdido por estar fuera! Ayer le dejé un comentario pero creo que hubo algún error y no se publicó, me había reído mucho con el episodio de la pobre María Teresa durmiendo sola en la cama mientras todos los demás se acomodaban en el suelo pero todavía me he divertido más hoy sabiendo que Diana y Camila son primas y que Louise de Keroualle se parecía un poquitín a mi suegra que siempre es la que más llora en todos los entierros. Fíjese usted que cuando llegan los despistados que siempre hay y no conocen muy bien a la familia del difunto, siempre le dan el pésame a ella que invariablemente es la más afectada aunque no conozca al muerto más que de vista y ese "de vista" fuera hace treinta o cuarenta años, jiji....

    Bisous, Madame

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  22. Antes que nada madame la anécdota de Nell fue muy divertida en verdad que esa chica era simpática y ocurrente.

    Por otro lado en torno a Louise, hay que decir madame que según sus retratos se me hace una joven preciosa en verdad, tiene la cara hermosa y además es grácil, en fin una chica preciosa, por otro lado como bien dice Louis no la quiso para sí mismo pues ya tenía “tres reinas” y una cuarta ya hubiera sido demasiado, jeje.

    Que hombre era Carlos, tuvo creo más amantes que el propio Louis y sin embargo su carácter y su forma de ser nos hace tener una corriente de simpatía por un hombre que tenía muchos errores, pero también algunas virtudes y mucho sentido político

    Quedo mi querida condesa a su servicio esperando leer pronto que pasará en la corte

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  23. Hola Madame

    Qué historia más bonita. No deja de sorprenderme cómo juega el destino con todos nosotros. Queremos llegar a un lugar, a una posición y suenan los dados y, zas, acabamos en un lugar bien distinto del pensado, aunque quien sabe si mucho mejor. Me temo que esto mismo le paso a Louise.

    Me ha encantodo el sentido del humor de su rival, Nell.

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous.

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  24. La actriz era totalmente plebeya, desde luego. No podía competir en eso, pero lo suplía con ingenio. Supongo que divertía mucho al rey.

    Buenas noches, madame Amaltea

    bisous

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  25. jeje, supongo que Louise se pondría pálida cada vez que se cruzaba con su insolente rival.

    Buenas noches, monsieur

    bisous

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  26. La dama en un principio me pareció presumida por sus aires de grandeza, pero después de comocer a sus ascendientes he de reconocer que podía presumir de linaje. Y de belleza también a juzgar por los retratos y el enamoramiento del rey inglés.

    Besos

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  27. Madame Alma, lo de su suegra no tiene desperdicio. Me ha hecho usted desear asistir a un entierro, con tal de que ella esté presente!
    Una mujer expresiva, por lo que deduzco.

    Buenas noches

    Bisous

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  28. Sí, para Luis ya habría sido abarcar demasiado. Además tenía que reservar alguna para enviarle a su primo como regalo envenenado.

    Es cierto, Carlos tuvo más amantes que Luis y con el mismo descaro. Pero supongo que vale mas caer en gracia que ser gracioso.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  29. Para ella fue mucho mejor, desde luego. Nunca hubiera llegado tan alto en ningún otro lugar.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  30. Así es, madame Carmen, ciertamente podía presumir. Y ahí debía de dolerle a Nell Gwyn, claro :)

    Buenas noches

    Bisous

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  31. A la bellísima Louise le hubiese encantado saber que también iba a emparentar por tantas líneas con la Casa Real Británica. Fue un golpe de inteligencia por parte de su familia no permitir que se marchitase en un convento, prometía mucho y para nuestro divertimento no defraudó tan gran expectativa.

    Siento que mis visitas no sean tan frecuentes como gustaría. El deber, madame, impone pesadas cargas. En todo caso cada vez que tengo un momentito me pongo rápidamente al día. Es tan grato leeros, madame... Pero, eso ya lo sabéis.

    Un enorme beso!!

    PD: cómo sufrí con Minette y la cabezonería de Monsieur, querida, ¡qué insufrible puede ser cuando se lo propone!

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  32. Fijese cuánto dio de sí la espía, madame.

    No se preocupe por la frecuencia de las visitas. Yo misma no puedo estar por aquí ultimamente tanto como quisiera.

    Muchas gracias por todo, madame

    Buenas noches

    Bisous

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  33. He visto el primer retrato y he pensado sobre la belleza de la dama; aunque de haber colocado usted, señora, el segundo retrato en primer lugar probablemente no habría pensado lo mismo; pero, ya sabe, todo depende del color del cristal con que se mira y, en este caso el cristal es el pintor. Si parecen dos mujeres distintas, como bien distintas son la malograda Diana y Camila, descendientes suyas, por lo que cuenta.
    Por lo demás la protagonista de su artículo de hoy me ha gustado. No sé porqué pero así ha sido. Beso su mano.

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  34. Pues es curioso, monsieur, porque ambos retratos de Louise los realizó la misma mano: la de Sir Peter Lely.

    Buenas noches

    Bisous

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  35. Interesante entrada :D cada día se aprenden cosas nuevas, es por eso que me gusta leer demasiado este blog, y te agradesco que me sigas asi como yo te sigo xD tu sabes no? hehehehe en fin espero que visites seguido mi blog porque el tuyo me encanta :D

    Que tengas buena tarde
    Hasta Luego

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  36. Muchas gracias,madame.
    Bienvenida a la Corte.
    Yo tambien espero verla a menudo por aqui.

    Buenas noches

    bisous

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  37. Muy interesante éste personaje. Me ha encantado la respuesta al luto de Nell Gwyn.

    Bisous

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