martes, 8 de febrero de 2011

El Caballero de Lorena

Philippe de Lorraine-Armagnac, el Caballero de Lorena

Hacía algún tiempo que el amor del duque de Orleáns por el joven caballero de Lorena dificultaba considerablemente las relaciones con su esposa. 

Philippe de Lorraine-Armagnac, Caballero de la Orden de Malta, era el segundo de los hijos de los condes de Harcourt. Por parte de su padre pertenecía a la Casa de Guisa, mientras que por línea materna sus ancestros se remontaban a los duques de Bretaña. Durante la infancia recibió una educación muy severa y que incluía el castigo corporal, lo cual no sirvió para enderezar su carácter. 

Era un joven brillante, ambicioso y, según las crónicas, “fait comme on peint les anges” (de aspecto como el que se pinta a los ángeles). Sus cabellos eran largos y castaños, ligeramente ondulados, ojos azules de mirada profunda, boca bien delineada. Vestía con elegancia, tenía una maravillosa figura y su estatura era elevada para la época: medía 1’82. Sus músculos estaban perfectamente moldeados, según una descripción que de él nos deja el propio Monsieur, quien además nos dice: 

“A fe mía que es hombre meticuloso e impetuoso. Al igual que yo, ama las diversiones de la corte, los diversos placeres. Es muy atento y amable. Su linaje y su nombre son, como en todo noble que se respeta, muy caros a su corazón”. 

Pero de él también se dice que fue “codicioso como ave de rapiña”, y que carecía de moral. Tal vez en su relación con Monsieur hubo más cálculo e interés que amor: no le era fiel. Sus gustos eran amplios. En realidad tuvo varias amantes que le dieron hijos. Además, según Saint-Simon se casó en secreto con su prima Béatrice Hiéronyme de Lorraine-Lillebonne. 

Marguerite du Cambout de Coislin, madre del caballero

Con mademoiselle de Fiennes tuvo a Alexandre, caballero de Beauvernais, que fue legitimado, pudiendo así acceder a la herencia del pequeño señorío de Beauvernais, en Borgoña. Tuvo al menos otro hijo más con la misma dama, ambos nacidos entre 1668 y 1674. Mademoiselle de Grancey, que al parecer el de Lorena compartía en buena camaradería con Monsieur, fue madre de otro de sus hijos. Madame de Sévigné describe cómo la condesa de Armagnac, esposa de su hermano Louis, los criaba como si fueran suyos. 

Louis, conde de Armagnac, nació en París el 7 de diciembre de 1641. Había heredado el legendario valor de su padre en la batalla y, al igual que su hermano menor, era considerado muy apuesto, tanto que Benserade repetía a menudo que “jamás se consolaría por no poder ser monsieur d’Armagnac”. A la muerte de su padre heredó el cargo de Grand Écuyer de Francia (Caballerizo Mayor), oficio que requería su presencia siempre que Su Majestad montaba a caballo. 

El conde, a quien a veces llamaban Monsieur le Grand, gozaba de la estima del rey. Su elevado nacimiento lo convertía en una compañía adecuada para él, y de hecho era uno de los pocos nobles de su entorno a los que Luis podía considerar un amigo, junto con el duque de Villeroy. Tomaba parte en los ballets y en las fiestas de la corte, y era uno de los jugadores de billar habituales en las tardes. Amaba la pintura; era un gran coleccionista que poseía obras de Rafael, Mignard, Leonoardo, Tiziano o Rubens, entre otros grandes artistas. Y por cierto que no le iba a la zaga su hermano en esa hermosa pasión. 

Louis de Lorraine, conde de Armagnac

El conde de Armagnac se había casado el 7 de octubre de 1660 con Catherine de Neufville, dama del entorno de la reina. Hija del duque Nicolas de Villeroy y de Marguerite de Créquy, era un par de años mayor que su esposo, pero también célebre por su belleza. Saint-Simon dijo de ella que fue hasta su muerte la mujer más bella de su tiempo, y madame de La Fayette afirmó que su belleza atraía la mirada de todo el mundo. Antes de casarse, Catherine había manifestado un comportamiento un tanto coqueto, dando esperanzas a todos sus pretendientes. Pero después, seguramente porque se enamoró de su esposo, su actitud fue mucho más circunspecta, dedicándose plenamente a la familia. Y a alguna que otra intriga de otro carácter. 

La estima en que Luis tenía a Armagnac no impidió que Catherine hubiera de abandonar la corte durante un par de años, debido a que el rey descubrió que trataba de alejar a madame de Montespan mediante una carta en la que pretendía abrirle los ojos a la reina y revelarle que era su amante.



En la Corte del Rey Sol - Cierto Sabor a Veneno

40 comentarios:

  1. Es curioso, Madame, parece haber un paralelismo evidente entre los dos louises y los dos philipes...

    Esperaré a ver porque riñeron Monsieur y Minette, ella no está precisamente en condiciones de exigir fidelidad, me parece .


    Feliz tarde, Madame. Bisous

    ResponderEliminar
  2. Uy, no, no, qué va, no es eso lo que le preocupa a Minette, no.
    En cualquier caso, lo cierto es que ese asunto de la fidelidad lo comenzó él.

    Pero sí,es verdad, había un paralelismo entre louises y philippes, algo muy curioso.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  3. La nobleza francesa da una gran impresión de poder. No es raro que se produjesen fenómenos históricos como la Fronda.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Uno de los grandes afanes de Luis XIV fue precisamente rebajar ese poder, sí.

    Feliz tarde, monsieur

    bisous

    ResponderEliminar
  5. En esos dorados tiempos, predominaban los gustos sexuales del mismo sexo para decirlo con un poco de reserva. Realmente me pregunto: ¿Cómo no iba a existir infidelidad? ¿Cómo pudo atraer a una mujer un hombre con cara de ángel? Bueno, cuestiones de moda.

    besos Madame, interesante capítulo.

    Aída

    ResponderEliminar
  6. No, madame, predominar desde luego que no. Si para uno que encontramos en realidad es posible que tuviese más amantes femeninas! No vea usted la candidad de donjuanes heterosexuales que pululaban por la corte.

    Las mujeres se mataban por ese hombre con cara de angel, madame!

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  7. Son guapos los dos philippes y obsevo que veo que se introduce un nuevo elemento, amantes del mismo sexo, ademas de hijos de diferentes mujeres...
    Los hombres de la época gozaban de buena salud sexual, y eso que no existían las pastillitas:)
    Bisous y buena tarde Madame

    ResponderEliminar
  8. Pues voy a aportar la nota discordante, Madame, y es que personalmente no encuentro gran atractivo en este "hombre con cara de ángel". Demasiado... lánguido para mi gusto.

    De todos modos tengo curiosidad por saber el motivo de la discusión entre el matrimonio, salvo que el asunto resida en que Philippe pusiera demasiado en evidencia su relación con el conde.

    ¡Es increíble la cantidad de cartas existentes con destino a Maria Teresa con intención de abrirle los ojos, y que la Reina siga más o menos en las nubes!

    Bisous Madame

    ResponderEliminar
  9. jijiji, todo les venía bien, madame Katy. Y claro, a veces los asuntos tenían consecuencias.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  10. Yo estoy de acuerdo con usted, madame. Miro ese retrato y no me gusta nada. Todo para ellos, jiji.

    Y lo de las cartas, sí, madame, menudo circo, jiji, todo el mundo intentanto enviar cartas y el rey siempre interceptando a tiempo. Hubo muchos asuntos de cartas en esta corte, algunos implicando a Minette. Por eso resulta tan inspirador :)))

    Feliz tarde, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  11. Vamos, lo que viene siendo un vividor refinado y de altísima alcurnia, jeje. Abrazos ;-)

    ResponderEliminar
  12. si, madame, pero un tanto peligroso, como veremos. Ay, si se hubiera limitado a divertirse!

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  13. Tiene un detalle de amistad en mi blog. Si es su deseo puede pasar a recogerlo. Me encantaría que lo aceptara Madame
    http://katy-agradeciendoregalos.blogspot.com/2011/02/un-regalo-de-amistad-de-teresa.html
    Bisous

    ResponderEliminar
  14. Muchas gracias, madame, ahora mismo paso.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  15. Al comenzar la lectura, volví rápido al cuadro del Caballero de Lorena. Que lazo tan vistoso, pensé; pero ya ví después que igual lo llevaba mitad por gusto, mitad por interés. Beso su mano.

    ResponderEliminar
  16. Y yo que ayer pensaba que era Minette la que estaba enamorada del Caballero de Lorena.

    Mi antiguo carnicero también se enamoraría de él, no lo digo por su auto rosado (el del carnicero) sino porque Lorraine tiene una cara demasiado rechoncha, parece un puerco.

    Un beso Mme.

    ResponderEliminar
  17. Bon nuit Madame.
    Creo que el, hecho de que le gustase la carne y el pescado, no dejaba de ser un plato jugoso, sobre todo para las damas, y pienso que, como diría una expresión manchega: "Cuando no hay pan, buenas son tortas"
    A bientot¡

    ResponderEliminar
  18. Madme, está liada la cosa con tanto amorío ya no sabe una que pensar ni por quíen decantarse, erean muy infieles.
    Me he fijado en el retrato del caballero y encuentro que la estética de la época era muy peculiar, parece que estaban de moda los ojos de besugo.
    Bisous!

    ResponderEliminar
  19. Monsieur dlt, creo que no le sigo, jiji. Se me escapa algo en eso del interés en el lazo del caballero.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  20. jijiiii, es que lo del caballero de Lorena suena a algo así como para Minette, no? Como Guiche. Pero no, ya ve.

    Veo que en cambio monsieur de Lorena no era su tipo. El mío tampoco, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  21. Sí, era una suerte, monsieur, porque así ligaba el doble. No tenía problemas: si no le salía un plan, le salía otro.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  22. jijiji, sí, madame, supongo que sería el estilo de pintarlos, porque no puede ser que todo el mundo tuviera los mismos ojos.
    Veo que el caballero de Lorena tiene poco éxito en estos tiempos.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  23. Uff Madame, lo que me ha costado ponerme al día. No vaya a creer que dejé por leer su blog en último lugar al libre albedrío, simplemente intentaba hacerlo prestando la debida atención y creo que lo he logrado. Aunque con tanto nuevo personaje y tanta antigua rencilla he acabado con la cabeza hecha un lío.
    Sigo pensando que relata usted maravillosamente, así da gusto aprender algo nuevo de la historia.

    Bisous madame

    ResponderEliminar
  24. Madame: descubrí hoy por rebote su maravilloso blog que con vuestra anuencia seguiré gustosa, cuantas palaciegas se ciernen a través de los pasillos de los lejanos palacio verdad?
    Cuántas verdades jamás saldrán a la luz?
    Sin duda muchos interrogantes nos quedaran silenciados a través de los siglos.
    Cordiales saludos desde Argentina.

    ResponderEliminar
  25. No me extraña, madame Lenore, que tenga la cabeza hecha un lío: son demasiados personajes cuando se juntan varias entradas, jiji.

    Madame, por cierto, el otro día le envié un correo.

    Buenas noches

    bisous

    ResponderEliminar
  26. Madame Luz, muchas gracias por su presencia también en este espacio.
    Ese misterio es justamente donde nos gusta bucear, a ver qué podemos rescatar.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  27. Madame, veo que no tenían problemas en asuntos de amor, por lo visto tanto daba que fuera caballero o dama.
    Feliz noche, Madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  28. jiji, en algunos casos así era. Este chico resultaba bastante polifacético.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  29. Desde luego,Luis tuvo un trabajo extra en mantener a la reina en la inopia. Con su colaboración, sin duda.
    Feliz día, Madame

    ResponderEliminar
  30. vaya, más que un apuesto noble, lo ha pintado usted como un gimnasta olímpico al tal borgoña. qué hombre este Monsieur, qué pasión por el vicio.
    saludos, madame!!

    ResponderEliminar
  31. la belleza siempre triunfa, no importa quien la posea, hombre, o mujer, siempre conquista, y seduce...
    saludos Madame

    ResponderEliminar
  32. Sí, monsieur, era la residencia habitual de la reina. No creo que se necesitase mucho trabajo, pero de todos modos él lo ponía, sí.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  33. A quién, monsieur?
    Hala, ya apareció usted en Borgoña. Usted siempre adonde hay buen vino. Es incorregible, Yanáyev.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  34. Sí, así es, madame. Pero es muy relativa. Por ejemplo yo miro ese retrato y no comprendo nada de nada.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  35. madame ya me he puesto al dia de los dos capitulos anteriores y ya veo que hoy salen personajes nuevos, espero no perderme con tanto nombre frances
    hasta pronto madame
    ruffi

    ResponderEliminar
  36. Madame, estoy intentando responderle pero me sale error y no me sube el comentario. A ver si a la tercera va la vencida.

    Le decía que, en efecto, este capítulo es complicado porque sale toda la parentela del caballero, pero que los siguientes serán más fáciles de seguir.

    Feliz tarde, madame

    bisous

    ResponderEliminar
  37. Guapos, de buena sangre, con dinero, de gran gusto por el arte, instruidos y amantes del buen vivir. ¿Se puede pedir más?

    Besos

    ResponderEliminar
  38. No me extraña la situación.
    Como dice Carmén, Guapos, ricos, derrochadores, vividores.

    Parecen equilibrados

    Veremos que pasa Madame

    ResponderEliminar
  39. ¿ Alguien ya detectó ?
    - que la madre "del angel" era una "sobrina indirecta" * de Richelieu
    - casado en un 1. matrimonio (famoso dia de los 3 matrimonios) el 28 noviembre 1634 ....
    luego en el 2. matrimonio en 1639 con el padre de este bel homme:
    Henri de Lorraine, comte d'Harcourt 1601-1666

    -----------------------------

    Aqui una fabulosa
    tabla de genealogía:

    http://roglo.eu/roglo

    fantastica!!!!

    -----------------------------

    * Allons-y à la recherche des parentés!

    ResponderEliminar
  40. Ah, perdón, monsieur, no había visto antes su comentario.

    En efecto, tiene razón usted en esa relación que señala con Richelieu.

    Muchas gracias,monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar

Luck is an attitude.