miércoles, 3 de marzo de 2010

El secreto de María Mancini


Durante aquellos terribles días de 1658 en los que el rey se debatía entre la vida y la muerte, había una personita que se negaba a separarse de aquel lecho y cuyo dolor era tan inocultable que se temía por su propia salud. Era un llanto desesperado ante la idea de perder al ser que había amado en silencio desde hacía tiempo. Era, en fin, María Mancini, una joven de 18 años, sobrina del cardenal Mazarino.

María, siempre tan reservada, guardaba para sí sus sentimientos y nunca los hubiera dejado traslucir de no haber vivido aquellas horas de desesperación en las que Luis se moría. Se traicionó a sí misma entonces, y su secreto quedó al descubierto hasta para el menos sagaz. Desde su lecho, y con los ojos brillantes de fiebre, Luis XIV la observó y supo que era amado de todo corazón. El sentimiento de María lo conmovió, pero aún no imaginaba que esa niña estaba a punto de convertirse en su gran amor.

Lo que más lo emocionó fue, como a cualquier chico de su edad, tomar conciencia por primera vez de que era amado. Después habría otras, sí. Y es que Luis XIV fue realmente amado por las mujeres. No sucedió así con su padre, ni con su abuelo Enrique IV, tan mujeriego. Las mujeres solían acercarse a Enrique sólo por ambición, esperando el favor del poderoso; pero no fue amado como hombre. Luis sí. Inevitablemente hubo quien buscó a su lado el cálculo y el beneficio, pero también encontró quien le ofreció un amor incondicional.

La fama presentando un retrato de Luis XIV

María había nacido el 28 de agosto de 1639, y por tanto era escasamente un año menor que el rey. Era alta, delgada, de cuello largo y esbelto y facciones poco ajustadas a los cánones clásicos. Madame de Motteville nos deja una descripción en sus memorias según la cual era excesivamente morena de tez para el gusto de la época. Tenía los ojos grandes y negros, aunque la cronista añade que los encontraba “vulgares”. Otros testimonios, en cambio, nos dicen que eran “tan negros como su cabello, pero maravillosamente vivaces”. El pintor parece haberse tomado la molestia de disimular un poco que la boca era grande, lo que ahora habría sido considerado sensual, pero entonces eran las bocas pequeñas las apreciadas. Madame de Motteville añade que, exceptuando los bellos dientes, se podría decir que era fea. María tuvo que lidiar también con la sátira y el libelo, reflejo del odio que su tío inspiraba al pueblo, y que en numerosas ocasiones se volcaba contra las jóvenes Mazarinettes. En esos escritos se exageraba despiadadamente la fealdad.

Otro cronista más amable dice: “No era hermosa, pero sus movimientos, sus ademanes, todo el porte de su persona eran el resultado de una naturaleza guiada por la gracia; su mirada era tierna, el tono de su voz encantador. Su talento era grande, sustancial y extenso, y capaz de grandes cosas. Escribía tanto buena prosa como agradable poesía; y María de Mancini, que brillaba en la literatura cortés, era igualmente capaz de elaborar un discurso político o un documento de Estado. No hubiera desmerecido el trono si entre nosotros hubiera sido el mérito un buen título para obtenerlo”.

De Izquierda a derecha: Olimpia, Hortensia y María Mancini

La vida de María comenzaba a dar un cambio radical. Hasta entonces había permanecido en la sombra, viviendo con su madre hasta la muerte de ésta a finales de 1656. No guardaba buenos recuerdos de esa época de su vida:

“El carácter de mi madre había llegado a agriarse tanto que era insoportable; y yo, por ser la menos amada y la más expuesta a sus malos humores —estando mi hermana Olimpia en un apartamento separado y mi hermana Hortensia con Madame de Mercoeur, a cargo de Madame de Venel, que la criaba con tanta bondad y ternura— confieso que lo pasé muy mal, y que nada igualaba mi pena. Para aumentar mi desdicha, tenía por alojamiento las peores estancias, y por única compañía una vieja camarera llamada Rosa, que nos había criado, y yo me suponía, además, a punto de ingresar en un convento”.

El padre de María era astrólogo. Había predicho que la niña sería causa de grandes males, y Gerónima, la madre, creía firmemente en las predicciones de su esposo y miraba con desagrado a la pequeña. La severidad del trato recibido marcó profundamente a María.

“La educación es el mejor de los dones que un padre puede conceder a sus hijos después del de darles la vida; pero es de gran importancia que vaya acompañado de cariño: una severidad excesiva sólo consigue despojarlos del afecto; el amor y el miedo casi siempre son incompatibles. Esa fue mi propia experiencia; pues incluso después de que mi madre llevara dos años muerta, mi imaginación, obsesionada por el miedo que aún se apoderaba de mí, hacía que figurara aún viva en mis pensamientos, e incluso despierta creía verla, y la sola idea me causaba indecible sufrimiento”.

40 comentarios:

  1. Muy buena entrada, madame. Es conmovedora la historia de esta muchacha que sentía un amor incondicional, callado y desinteresado por un hombre que por su posición social jamás podría tomarla como esposa puesto que ese rol estaba reservado para mujeres de la realeza e hijas de reyes. Sin embargo, cuando se temía por la vida del joven rey no dudó en estar a su lado junto al lecho ofreciéndole su apoyo y consuelo, dejando ver cuales eran sus sentimientos por el monarca. Pues por el retrato que encabeza la ilustración de la entrada, yo no encuentro fea a la señorita. Otras madamas de esta corte bien podían ser catalogadas de esperpentos por los retratos que han llegado a nuestros días.

    Feliz semana, madame

    Besos

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  2. Y eso que he dejado los mejores retratos para mas adelante, para que se vea la evolucion, que por lo visto hubo. A mi me parece muy bonita. Aun suponiendo que los pintores halagaran a la modelo, tambien halagarian a las demas, no? O sea que estaban en igualdad de condiciones.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  3. Hola Madame Minuet!! Un relato atrapante madame. Me conmovió la pequeña María. Entiendo el motivo por el que guardaba su secreto. Su educación , el sentirse, con razón, poco amada, hace que una persona sea cada vez más introvertida. Una vida triste, veremos como sigue.
    Feliz día madame.
    Bisousssssssss

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  4. Sí, asi es, madame. Ella comenzó a florecer al quedarse huerfana. Debe de ser terrible vivir con el temor constante a que un gesto o una palabra sean causa de disgusto y severa reprension. Por fuerza uno se acostumbra a encerrarse en si mismo y guardarse sus opiniones y sentimientos. Pero que ansias de compartirlos debe de generar!

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  5. No hay nada mas hermoso que el amor en silencio y desinteresado
    Como siempre un placer leerla
    Perdone mi ausencia Madame pero aún sigo delicada
    Un besito con todo mi cariño, Rosa

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  6. Pues, por contra, me parece a mí la más bonita de las hermanas Mancini. Si además, según los testimonios de la época, tenía tanta gracia en sus ademanes eso es aún mejor que la belleza en los rasgos. Pues el atractivo ejerce una impresión más duradera que la simple armonía en las facciones.
    Convendrá conmigo, madame, que tal como la muchachita escribe debía de ser de una sensibilidad encantadora y parece gran observadora del comportamiento humano.
    Supongo que a Luis le parecería una delicia.

    Pasad un buen día y un millón de besos!!

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  7. Interesante mujercita, su historia ante el "casi" lecho de muerte de Louis-Dieudonné me recuerda a la de Luisa Isabel de Orleans con Luis I de Espana, pero esta historia si que acabò en tragedia...

    Un saludo madame.

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  8. Entiendo muy bien el secreto de Maria Mancini.¿Quién no ha amado asi alguna vez?.

    Feliz tarde Madame

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  9. Muchas gracias, madame Rosa. Un placer verla por aqui de nuevo, porque ademas eso indica que va usted mejor.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  10. Oh, sí, lady Balehead, a el le parecia una delicia, eso puedo garantizarselo, jiji. Nadie apreciaba sus muchos dones mejor que el, como veremos.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  11. Una triste historia la que usted nos recuerda, monsieur. Verse viuda a tan tierna edad y con todo el mundo ansioso por desembarazarse de ella. Luisa Isabel de Orleans no fue afortunada. Me pregunto si fue feliz alguna vez, aunque fuera por breve tiempo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  12. Y claro, como iba a pensar ella que tenia la menor posibilidad de que Luis se fijara en su persona, tan despreciada como habia sido siempre por sus propios padres. Le daría vergüenza pensar siquiera en la posibilidad de que el se enterara.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  13. Pobre María... Verdaderamente su madre debió resultarle insufrible, dado el trauma que padecía incluso años después de su desaparición... Lo que hubo de soportar, tanto desde fuera, como, y esto es lo peor a mi modo de entender las cosas, desde dentro de la familia...

    En fin, no podía ser de otro modo..., había de ser la tierna, la dulce María la que se deshacía en un mar de lagrimas ante el lecho de Don Luis... Éste, como no podia ser de otro modo, supo ver, más allá de la apriencia física de la joven, la belleza que atesoraba en su corazón...

    En fin, madame, ha sido un placer. Espero tengáis un levísimo y agradable día.

    A vuestros pies.

    Mil besos, mil.

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  14. Ya ve, monsieur, y todo comenzó por una supersticiosa prediccion de su padre, el cual, por cierto, se equivocó de hija.

    Don Jose, espero que tenga un hermoso dia, ya medio primaveral.

    Bisous

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  15. Cada tanto vengo y paso por tu sitio para verte,leerte y encontrarte entre tus notas.Mas que decirte que tu lugar es placentero de visitar y produce en mi el encanto que se necesita para volver siempre.Te invito a Cuentos y Orquideas y leer algo nuevo,un abrazo para ti,mucha luz y hasta pronto...

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  16. Muchas gracias, monsieur.
    Que tenga una hermosa tarde.

    Bisous

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  17. Hola Madame, bella entrada y triste. Nunca entenderé cómo se puede amar un hijo y desdeñar a otro. Pobre niña, lo que tuvo que sufrir.
    Hoy cualquier mujer daría lo que fuese por tener esa boca. Al igula que entonces la belleza era un cheque en blanco. Tendría un corazón generoso y grande para poder llevar en silencio todo ese sufrimiento y para más inri su amor secreto.
    Bisous

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  18. Y tanto, madame, que hoy en dia seguramente todas quisieran tener su boca. Lo que cambian las modas. Hoy nos bronceamos y nos ponemos labios, mientras que en su tiempo habia que disimular el tamaño de la boca y permanecer lo mas palida posible.
    Seguramente hoy no hubiera sido considerada fea.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. vaya, madame, hasta a mí me ha dado pena la joven maria.
    en otro orden de cosas, también es verdad que no basta saberse amado para amar.

    mal día hoy, madame.
    saludos!

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  20. Ciertamente. Eso simplemente halaga. Y por eso en su caso no fue un flechazo, sino simplemente lo que le dio a ella la oportunidad de que se fijara y la fuera conociendo.

    Monsieur, hasta a usted! Ya es decir!

    Feliz tarde

    Bisous

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  21. Pues las fuentes dirán lo que quieran, pero a mí me resulta una mujer atractiva por sus rasgos tan personales y su mirada expresiva. Una belleza un tanto italiana, quizás, y por ello menos valorada en la corte francesa (me recuerda a su tío en la nariz, ¿no creeis?)

    Creo que Luis tuvo mucha suerte en encontrar este amor tan puro y leal a una edad tan temprana, lo que puede enseñarle a diferenciar unos de otros.

    Un besito

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  22. Fijese que me acordaba yo un poco de esta señorita que lloraba, ay que buenos tiempos nos vienen con los amores y las intrigas y engaños amorosos
    saludos madame
    aqui ahora mismo está diluviando
    ruffinablanca

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  23. Yo tambien la encuentro monisima. Tiene retratos en los que esta mas favorecida, como iremos viendo. Pero las modas cambian, y ademas las sobrinas de Mazarino eran envidiadas y detestadas por ser su tio quien era. Y tambien hay que tener en cuenta que María vivía cohibida, atemorizada, sin seguridad en si misma porque la habian hecho sentir muy poca cosa, y eso tenia que reflejarse en su aspecto, que no debia de cuidar en absoluto. Pero luego se produjo el florecimiento.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  24. Ay si, madame, habra momentos para el llanto, pero tambien para la risa. Vamos a divertirnos de lo lindo!

    Buenas noches, doña Blanca.

    Bisous

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  25. Que bonitas sensaciones has descrito de esta especial y singular mujer , cuantas bellezas desprendía y muchas en silencio.
    Precioso relato.
    Un besito .

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  26. Muchas gracias, madame.

    Buenas noches

    Bisous

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  27. ¡Reaparecen las Mazarinettes! Y cómo me han conmovido las palabras sobre su infancia.
    Buenas noches, Madame

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  28. Si, monsieur, estaremos un buen ratito con ellas. Es su momento estelar.

    Buenas noches

    Bisous

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  29. Estupenda entrada. Es bello conocer la historia de una mujer que amó con locura,de una manera desinteresada y sincera. Depronto podemos decir que aspiraba mas allá de su rango, pero ¿quien puede reprimir al amor?
    Exelente y conmovedora entrada.....
    Besos y abrazos...

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  30. Preciosa entrada... me ha gustado el tema de la predicción astrológica... Ya veremos de qué males se trata...

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  31. Lady Grey, bienvenida. Siempre es una grata sorpresa recibir una visita de nuestros amigos de la corte de los Tudor.

    Feliz dia

    Bisous

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  32. Muchas gracias, madame Sofonisba. Estas hermanas daran mucho que hablar, y no siempre por el mismo motivo. Y como pasa siempre, digamos que tienen su oveja negra.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  33. Madame:
    Creo que uno se sentiría halagado tener un amor como el de ella. lastima que no fuese compartido de la manera que ella hubiese querido.

    Dice una canción: "cuando se tiene un querer como el tuyo no hay vacios, ni tuyo ni mio, solo algo mejor..."

    Espero seguir a las Mancini por aqui

    Saludos

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  34. Usted cree que no lo fue, monsieur? Entonces espere y vera. El relato depara unas cuantas sorpresas.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  35. Vaya Madame, ya se descubrió quién lloraba por Luis, y nada menos que una Mazarinette. Reservada e introvertida, me han impresionado mucho sus palabras del final de la entrada.
    Feliz tarde, madame.
    Besos.

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  36. Supongo que su introversion deriva precisamente de la educacion recibida, tan aspera y falta de afecto, siempre temiendo desagradar y sin saber por que exactamente. No es de extrañar que no encontrara entonces muchos motivos para sonreir.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  37. si hay que inventar, no hay límite.
    ¿usted cree que con Internet nos enteramos de todo? supongo que los antiguos pensaban también que vivían en el summum de la civilización y el progreso, y que no se les escapaba ni una, pero fíjese, dando tumbos igual.

    que tenga buena tarde, madame!

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  38. Uy, si ahora es casi peor: por internet nos dicen que ha muerto la gente y luego resulta que es mentira. Un caos total.

    Espero que este teniendo una buena tarde y que haya terminado ya con sus ocupaciones.

    Bisous

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  39. Madame Minuet...

    En ocasiones no es tanto la belleza de una mujer sino su presencia, su estilo, su forma de hablar, de andar, y desconocía que Luis XIV fuera tan deseado por las mujeres, porque pensaba que solo era por ambición, pero al parecer no era así en muchos casos. Eso no lo heredó de su padre, seguro...
    Las había bastante menos agraciadas que ella, pero sobre todo, destacó su amor incondicional pese a verse en inferioridad por otras mujeres.

    A sus pies

    Bisous

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  40. No, monsieur, no lo heredó de su padre ni de su abuelo, no.
    Pero ciertamente para él no solía ser el físico el que primaba. El amor era otra cosa, como bien descubrió. Aparte de lo cual, es que a mí María me parece muy mona!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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