sábado, 30 de enero de 2010

Los perfumes de Versalles

ROSA LUIS XIV
Es muy difícil capturar el verdadero color de esta rosa. En realidad es mucho más oscura, casi negra, y su aroma es increíble.

Contra lo que muchos también piensan, Luis XIV apenas se perfumaba, porque los aromas fuertes le levantaban dolor de cabeza, terribles migrañas a las que era muy propenso y que llegaron a causarle vértigos y desmayos. Por esta razón los cortesanos que le rodeaban se guardaban mucho de ir perfumados en su presencia. Este problema era uno de los motivos por los que Luis se sentía mejor al aire libre.

Pero en su juventud, antes de que el caso se agravara, sí que disfrutaba de los aromas sutiles. Según Saint-Simon, “ningún hombre amaba tanto las fragancias delicadas como él”, y de hecho se lo conocía como Le roi le plus doux fleurant (el rey más suavemente perfumado). Aparte de la lavanda que usaba en su baño, le gustaba el olor de la naranja, y a veces se ponía eau de la reine de Hongrie, equivalente a nuestra suave agua de colonia, elaborado originalmente a base de romero macerado en espíritu de vino, y con el tiempo enriquecido con lavanda, ámbar y jazmín. Debe su nombre a su creadora, la reina Santa Isabel de Hungría, y fue utilizado también por madame de Sévigné y su hija, y por madame de Maintenon. Se le atribuía a esta colonia poderes revitalizantes, se suponía que ayudaba a conservar la belleza y se le asociaban propiedades terapéuticas para el reuma, palpitaciones, hígado o dolores abdominales.

¿Y quieren saber a qué olían las camisas de Luis? Nada que ver con esa especie de “perfume de supermercado” de los detergentes actuales. Sus camisas se lavaban con aqua angeli, un agua perfumada fabricada especialmente para él. Los ingredientes principales eran madera de aloe, nuez moscada y clavo, un preparado sobre agua de rosas al que se añadía una pizquita de jazmín, azahar y almizcle.

No debe esto llevar a pensar que se preocupaba especialmente por su atuendo. Su cuñada la Princiesa Palatina nos dice lo siguiente: “A mi esposo… le encantaba la ropa, era muy cuidadoso con los detalles de su indumentaria y mostraba un gran interés en tareas femeninas y en ceremonias. El rey, por el contrario, se preocupaba poco por la vestimenta… y tenía en todo gustos y costumbres masculinas”. Eso sí, se miraba al espejo cuando se cambiaba, porque era preceptivo según la etiqueta que diera el visto bueno, pero no le gustaba perder tiempo en eso. El que dictaba la moda era su hermano Philippe, dotado de un gusto exquisito tanto para el vestir como para la decoración. Philippe podía pasarse horas perdido en idear nuevos detalles y complementos.

En realidad Luis procuraba aprovechar bien el tiempo que tardaba en asearse y acicalarse, puesto que mientras lo afeitaban y peinaban, en su grand lever y en otras situaciones delicadas, recibía peticiones, era informado de cosas de interés e iba despachando asuntos. No era tiempo robado al trabajo, ni mucho menos.

En los aposentos del rey flotaba una delicada fragancia de agua de rosas y mejorana, y en las cuentas reales aparecen objetos para uso de los miembros de su entorno, como cojines aromatizados, toallitas perfumadas o sachets à la royale (bolsitas rellenas con hierbas aromáticas) entre otros accesorios. Dichos cojines, por cierto, eran muy populares entre las damas, porque los escondían entre la ropa interior con la utilidad añadida de que proporcionaban algo de relleno a aquella que lo necesitaba. Además, había fiestas en las que se impregnaban palomas en distintos aromas y luego las soltaban para que los esparcieran al aire.


Durante el reinado de Luis XIV las industrias jaboneras y las del perfume comenzaron a competir con las italianas. El maestro perfumero favorito del rey, Marcial, llegó a ser tan famoso que Molière decía que cuando en Versalles se pronunciaba ese nombre, los cortesanos pensaban en él en lugar del poeta latino: “¿Marcial hace poemas? Creí que sólo fabricaba guantes aromatizados”.

Pero la intolerancia del rey hacia los aromas agresivos se fue agravando progresivamente, hasta alcanzar también los más suaves. Al final el único que soportaba era el azahar. En alguna ocasión los médicos le preparaban otros perfumes, aunque solamente con fines terapéuticos, a modo de remedio. Para entonces hacía tiempo que había fallecido Ana de Austria, que, aparte de compartir con Luis la afición por el baño, tanto había gustado de todo tipo de perfumes y de flores. Más de una migraña debió de dar la reina a su hijo.

El papel también llevaba frecuentemente aromas, pero Luis había llegado a no tolerar siquiera los papeles perfumados. En palabras de Saint-Simon, al final de su reinado “nadie odiaba los olores más que él”. El italiano Gian Paolo Marana, de visita en París, escribió en 1692 que en esa ciudad los extranjeros “disfrutan de placeres que halagan todos los sentidos, menos el olfato. Desde que al soberano no le gustan los perfumes, las damas fingen desmayarse con la sola vista de una flor”. Y así, en parte por ese frecuente afán adulador de imitar al soberano y en parte por no perjudicar más su salud, el perfume fue cayendo en desuso en París.


Como última curiosidad, sepan que en el mundo versallesco, el tiempo dedicado al cuidado personal, es decir, a la toilette, se consideraba una especie de pequeña fiesta privada. El duque de Saint-Simon nos cuenta que uno frecuentaba les toilettes como quien asistía a una función. A finales de la década de 1670, cuando los nobles franceses desearon una imagen más informal, pusieron de moda el estilo boudoir o de andar por casa, representado fundamentalmente por el déshabillé o bata. Mientras tanto la gente se reunía, hablaban de negocios, de política, o flirteaban. Surgió la exfoliación cutánea y los anuncios de cosméticos. Se inventó, además, la table de toilettes o tocador, un espacio reservado donde arreglarse dentro del dormitorio.

Ahora que habíamos dejado a Su Majestad ya bañado, vestido y perfumado, era llegado el momento de lanzarlo a una nueva conquista. Estaba a punto de presentarles a mademoiselle de la Motte-Argencourt, pero antes de eso prefiero que demos un paseo un poco escatológico por Versalles, para que conozcan también la otra cara del perfume, ya que veo que alguno de ustedes ha manifestado su curiosidad. ¡Ay, no todo podía ser tan bonito!

42 comentarios:

  1. Jiji que curioso que hable de perfumes y de que Luis se mareaba, porque yo hoy sin querer he tirado quitaesmaltes en el salon y para que mi madre no me echase la bronca llene toda la habitacion de perfume, y me cogi un mareo madame jeje.

    Besos y feliz fin de semana

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  2. Bonsoir Madame, des pués de leer tan hermosa y limpia entrada me han dado unas ganas inmensas de tirararme a la bañera. Yo padezco de migraña pero no creo que sea por exceso de perfume (no me gustan las fragancias fuertes)
    Lo del déshabillé ya no se lleva. Se llama ahora salto de cama :) Todo se pierde. Seguro que LUIS XIV leyendo su reseña nada tuvo que ver con la floreciente industria de perfumería parisina. ¿O si?
    Que descnse Madame
    Bisous

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  3. jiji, madame, a mi me ocurre lo mismo. Cuando era niña me puse malisima una vez por culpa de un perfume, y desde entonces tengo mucha prevencion y cuidado. Si viajo voy siempre temiendo que me toque al lado un pasajero perfumado!

    Madame, yo creo que hubiese sido preferible la bronca!

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  4. Nos ha hecho sonreir con complicidad que al rey le siguiera gustando el azahar, olor que dentro de un par de mesecicos inundará las calles de Murcia (es una de las pocos indicios de huerta que nos quedan).

    Feliz domingo.

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  5. Si, los deshabilles de entonces nada que ver con nuestras batas de ahora, jiji, pero en su tiempo eran monisimos.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  6. Ah, mire, monsieur, el rey sol hubiera sido feliz en Murcia, el unico lugar donde le agradaria el olor. El azahar acabó por ser su favorito, en efecto.

    Buenas noches

    bisous

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  8. MADAME SU ESCRITO EXHALA LOS MAS RICOS AROMAS, ME PREPARARÉ PARA EL PASEO ESCATOLÓGICO
    UN CARIÑO MADAME

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  9. ¡Madame, un placer verla de nuevo al frente del chateau!
    Muy agradable el tema de hoy: también me han dado ganas de cambiar la ducha por un baño a lo spa.
    Saludos y buenas noches.

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  10. Aproveche, madame, respire ahora los deliciosos aromas, que pronto vendran otros peores, jiji.

    Buenas noches

    Bisous

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  11. Pues no se corte, monsieur. Deselo, deselo. Y mas ganas le daran aun el proximo dia!

    Buenas noches

    Bisous

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  12. Hola Madame Minuet!! Un post muy ilustrativo madame. Personalmente adoro los perfumes, por lo que estos datos me fascinaron. Qué excelente idea lo de las palomas!!
    Como verá todo me gustó. Ahora espero la parte que no huele tan bien como dice usted.
    Que tenga un lindo domingo.
    Bisoussssssss

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  13. Madame Minuet...

    Sin duda parece que fue el precursor del metrosexual moderno. Hoy me ducharé con pétalos de rosas, a ver que tal...

    A sus pies.

    Bisous

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  14. Traiga usted un frasquito el proximo dia, madame, que nos va a hacer falta!

    Feliz domingo

    Bisous

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  15. Uy que va, monsieur, el precursor fue Philippe! Eso sí que era alucinante. Pero ya veremos mas detenidamente a Monsieur.

    Feliz domingo

    Bisous

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  16. Que bueno el capitúlo de hoy y que interesante, toda una clase magistral madame, hoy se ha superado, casi que se podia oler
    y a mi me pasa un poco como a Luis que no me gustan los olres fuertes y apenas los suaves y no vea el cuidado que gasto con los suavizantes, el ambientador y tantas cosas de olor
    que tal madame?
    saludos y hasta pronto
    ruffinablanca

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  17. madame, no sé de dónde surgió la leyenda de la presunta suciedad del rey, pero con estos detalles que nos brinda, bien pareciera todo lo contrario. algo normal, por otra parte. si un rey no es sibarita en cuanto a lujos y perfumes, quién lo será? ya. carlos II.

    madame, patti smith tiene muchos golpes escondidos. nunca deja de sorprenderme.

    oiga, madame, que ese aplazamiento del que me habla sea para bien. y que lo que tenga que venir salga bien.

    le deseo que pase una tranquilísima tarde de domingo.

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  18. buenas tardes madame,
    he leído con mucha curiosidad esa historia sobre las palomas perfumadas, nunca se me habría ocurrido!

    me encanta todas estas cosas que cuenta, esta mañana estaba pensando en si en la época también se depilaban, que nosotros tenemos mucha alergia al pelo de más, y quería preguntárselo!! jeje

    Bueno, espero que se mejore usted pronto, y que tenga un feliz domingo!

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  19. Grata Madame, por sua constante lembrança e sigamos nós aqui, no passo da corte do rei Sol. Por aqui é a chuva que nos banha... como chove Madame...

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  20. Pues igual me ocurre a mi, madame Rufi. Es que en Versalles,con tanta gente y cada cual llevando un perfume diferente, no todos delicados, acababa uno enfermo por narices.

    Feliz domingo, madame

    Bisous

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  21. Pero es que no crea usted que todos los reyes fueron sibaritas, no. Por ejemplo su abuelo Enrique IV sí que fue un guarro integral. Por eso manda narices que le adjudiquen la suciedad a Luis! Es una situacion casi surrealista.

    Sabe que tooodos los dias entran aqui varias personas que vienen de buscar en google "Luis XIV solo se baño dos veces"? Es insolito, monsieur.

    Feliz tarde

    Bisous

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  22. Ah, pues mire qué pregunta interesante, madame Esther. Sí, sí que se depilaban, como demuestra el hecho de que en el siglo anterior Catalina de Médicis prohibio a las mujeres embarazadas depilarse el vello pubico. Eso significa que lo hacian.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  23. Obrigada, madame. Aqui também choveu muito durante a noite, mas agora, felizmente parou.

    Feliz tarde!

    Bisous

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  24. Nunca hubiera sospechado, madame, que iba yo a tener en común con el Rey Sol su desagrado ante los aromas penetrantes. ¡¡Me pongo malísima!!

    Qué maravilla estos temas que nos ofrecéis estos días, madame, pues la manera en que las personas se arreglan y el tiempo que dedican a su aseo dicen mucho de la persona misma y de la cultura en la que vive. Ah, y esos atuendos de "estar por casa"... ¡qué delicia! Y cuán alejado del chandal de hoy día... Son malos tiempos para los soñadores ;D


    Disfrutad de lo que queda del domingo, querida, que parece que la lluvia quiere darnos una tregua.

    besosss

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  25. Si, me parece interesante echar un vistacito a las costumbres en lugar de limitarme a los personajes. Creo que estas cosas resultan muy interesantes y al mismo tiempo ayudan a meternos mas en la corte.

    A mi tambien me ocurre lo de los perfumes fuertes, madame. Lo herede de mi madre. Ella se pone peor aun, le pasa como a Luis.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  26. Hola Madame:
    Me ha recordado mi infancia esta entrada.....
    Tiraba cuanto perfume encontraba a mi paso...y mi casa era una mezcla de olores que a veces invitaba a devolver :S.....

    Saludos Madame

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  27. Jiji, monsieur, lo incomodo que se hubiera sentido Luis! Lo hubiera matado usted de una migraña!

    Feliz tarde

    Bisous

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  28. Ah, perdon, madame Katy, que no le habia respondido a lo de los perfumes.

    Pues claro que Luis tuvo que ver todo con el florecimiento de la industria de perfumería, madame! Quien si no? La entrada trata precisamente de que él era muy exquisito para los perfumes, y durante su reinado se inventaron los mejores. Tenía a su servicio a los mejores maestros perfumistas, como Martial, hasta que lamentablemente Luis llegó a no tolerar apenas ningun olor, y entonces se acabó.

    Espero haber resuelto sus dudas, madame. Si no, ya sabe, aqui estamos.

    Bisous

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  29. Madame, qué interesante esta entrada y cuánto tengo todavía por conocer. Interesante y curioso las costumbres y todo lo relacionado con los perfumes. Ya lo he dicho: es un placer pasar por aquí.

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  30. El proximo dia no olera tan bien por aqui, madame, jiji.

    Buenas noches

    Bisous

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  31. Vaya madame, que curioso... coincido bastante con el rey en los aromas que le gustan, y a mi tambien me dan dolor de cabeza y me marean los perfumes fuertes.
    Espero la siguiente parte, aunque ya veo que será mucho menos agradable...
    Feliz noche, madame.
    Besos

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  32. madame, deberían ir al campo no con armadura, sino con nociones. con algún arte o gracia para jugar. porque vaya tostón.

    qué intriga con los aplazamientos.

    tenga buen lunes, madame!!

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  33. Si, madame, nos iremos al otro extremo de la balanza, asi que atesore estos aromas ahora que se puede, jiji.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  34. Le comprendo, monsieur. Tiene razon, el futbol ya no es lo que era. Ah, en tiempos de Isabel I sí que era fascinante. Se mataban y todo. La reina tuvo que prohibirlo, porque luego no le quedaban caballeros para ir a la guerra, jiji. Debia de ser tremendo!

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  35. Madame, como siempre a estas horas, paso tan sólo para presentaros mis respetos y desearos un muy feliz arranque de semana. Espero que el lunes os esté siendo levísimo...

    Regreso esta noche para disfrutar con tranquilidad de vuestra lectura y de los aromas de la Corte del Rey Sol... Seguro que no seré decepcionado en ningún caso... Deliciosas las rosas que nos regaláis, por cierto...

    A vuestros pies...

    Mil besos mil...

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  36. Hasta entonces pues, monsieur.
    Que tenga una felicisima tarde de lunes.

    Bisous

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  37. ¡Que interesante! Cuánto anhelo usar esos perfumes. ¿Sabe donde podría conseguirlos, madame?

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  38. Si quiere eau de la reine d'hongrie, aqui tiene un link:

    http://www.ormenis.com/parapharmacie/soins-du-corps/1021/42/eau-la-reine-hongrie-vapo-100ml.html

    Espero que lo consiga, madame!

    Feliz tarde

    Bisous

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  39. Como para no conquistar a la damas: además de acicalado y bien perfumado, dentro de lo suave, era varonil. Qué diferencia con las modas de la época de Luis XV en que los hombres parecían damas de tanto afeite, como decían entonces, como se ponían...

    Nada que ver Luis XIV con su antepasado Felipe II, quien decían que carecía completamente de olfato.

    Leyendo sus líneas me venía a la mente, cómo no, El Perfume, aunque ambientada en un siglo posterior, es cierto. La construcción de aromas también se puede incluir entre las artes, ciertamente.

    Un beso, madame

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  40. Lo que pasa que en la corte de Luis XIV, como el que dictaba la moda era su hermano, la cosa fue bien exagerada, llena de chorreras y lacitos. Pero de haber sido por Luis no se hubiera puesto tantas cosas encima, no.

    En cuanto al perfume, ya lo creo: todo un arte encontrar el equilibrio perfecto.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  41. Qué post más interesante, Madame, me encanta. Son detalles, como los aquí señalados muy poco conocidos para la inmensa mayoría.
    Voy a buscar más por aquí, ¿hay algunos sobre gemas o joyas? Ya sabéis que es mi terreno.

    Bisous

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  42. Gracias, madame.
    Me temo que sobre joyas no hay, no.
    En realidad no había pensado hacer uno. Tal vez más adelante lo añada, quién sabe.

    Buenas noches

    Bisous

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