jueves, 24 de septiembre de 2009

El asunto del Duque de Buckingham

George Villiers, Duque de Buckingham

La duquesa de Chevreuse nunca dejó de estar en todas las salsas. Ella y su segundo esposo tuvieron un papel destacado en el matrimonio de Henrietta con el rey de Inglaterra. Como Carlos I no podía abandonar su reino, se acordó que se casarían por poderes y que sería el duque de Chevreuse quien le representaría en Francia. Después de la ceremonia, el duque debía acompañar a la recién casada a Inglaterra, y madame de Chevreuse le seguiría.


¡Que gran ocasión para la intriga! No iba a poder resistir lanzarse a una de ellas cuando 13 días después de la ceremonia, el 24 de mayo de 1625, llegaba a París el joven y seductor George Villiers, duque de Buckingham, para conducir a Henrietta a Inglaterra. La Chevreuse intentaría lanzar a Ana de Austria de cabeza a la aventura.


Marie también conoció su primer verdadero amor por esas fechas. Se trataba de uno de los embajadores ingleses, Henry Rich, conde de Holland, enviado para apresurar las negociaciones que culminaron en la boda. El embajador era joven, apuesto y elegante, y ella no resultó insensible a sus encantos. Residía la duquesa por entonces en la rue Saint-Thomas du Louvre, entre la rue Doyenné y Saint-Honoré. Holland no tardó en hacerse asiduo en aquel hogar, y el marido no veía nada.


Henry Rich, Conde de Holland


Fue con este hombre con el que Marie concibió la idea de organizar una intriga galante entre Ana de Austria y el duque de Buckingham. Madame de Motteville nos cuenta lo siguiente al respecto: “Madame de Chevreuse me ha dicho… que obligaba a la reina a pensar en Buckingham, hablándole siempre de él y quitándole los escrúpulos que ella tenía… Sin embargo he oído decir a madame de Chevreuse y con exclamaciones al respecto, que era cierto que la reina tenía el alma bella y el corazón bien puro, y que a pesar del ambiente en el que había nacido, donde, como ya he dicho, la palabra galante está de moda, ella se había tomado todas las molestias del mundo por evitar tomarle el gusto a la gloria de ser amada”.


La razón de esta intriga era que a Marie se le había metido entre ceja y ceja que la reina debía dar un heredero a la Corona, y si el rey no se ocupaba de ello, seguramente encontrarían otro caballero mejor dispuesto y que resultara del agrado de Ana. Al menos el cardenal Richelieu y Gastón de Orleáns estaban convencidos de que eso era lo que había en el fondo de todo. Cuando, más adelante, la duquesa regresó de uno de sus exilios, el cardenal recogió las siguientes palabras pronunciadas por Gastón: “que se había hecho volver a madame de Chevreuse para proporcionarle a la reina más medios de tener un hijo”.


Hablaron los intrigantes, entonces, con el osado duque de Buckingham, al que encontraron con muy buena disposición de ánimo. Él ya había visto a la reina un par de años antes, cuando había acompañado a España al príncipe de Gales, quien se proponía en aquel tiempo concertar un matrimonio con la infanta española. A George le había agradado Ana y, además, él se consideraba irresistible, así que era de esperar que no opondría resistencia.


George Villiers, Duque de Buckingham


Curiosamente, consta que venía intentando atraerse la buena voluntad de Ana de Austria desde mucho antes: hay al respecto una nota dirigida al duque de Chevreuse con fecha del 26 de abril de 1620 y que dice: “Me atrevo a suplicaros que os toméis la molestia de posar vuestros ojos sobre los 8 caballos de carroza que envío a la reina y que ordenéis que le sean presentados a la hora que estiméis, para que, acogido a vuestra autoridad, la culpa que merece esta osadía pueda verse paliada; es una protección que espero de vuestro favor”.


La cuestión es que Ana de Austria, a pesar de esa alma bella y corazón puro, pareció conmovida al conocer al duque, sin que diera la impresión de ser capaz de calcular las consecuencias. “Por los consejos de madame de Chevreuse, la reina no había podido evitar, a pesar de la pureza de su alma, complacerse en esta pasión”. Eso nos dice madame de Motteville, amiga de la reina. Françoise Bertaut de Motteville era hija de una dama española que fue la secretaria personal de Ana de Austria. No dejó de serle absolutamente leal, a pesar de todas las intrigas de la Fronda. Su devoción fue inconmovible. Y ella nos dice eso. La reina le confió más tarde que le había hecho a Buckingham esta confesión: “que si una mujer honesta hubiera podido amar a otro hombre que no fuera su marido, él habría sido el único posible”.


32 comentarios:

  1. Madame que interesante historia,como siempre,no sabes lo mucho que te echo de menos,hace tiempo no subía nada a este espacio al que quiero tanto porque estoy con mis estudios,rendí bien el quinto de inglés,ya me falta uno y si a eso le agregas,comedia musical,mas colegio,mas nadar,puff.
    Pero siempre vuelvo porque es un lugar ,mi lugar donde encuentro una calidez que no encuentro en ningun otro de mis espacios.
    Te quiero Madame y lo sabes.
    Gracias por estar siempre ahí.
    Mel

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  2. Muchas gracias, madame, ya sabe que yo tambien la quiero mucho.
    Son numerosas sus ocupaciones, pero usted y su enorme vitalidad pueden con todo. Me alegra que todo vaya saliendo bien.

    Bisous, madame

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  3. NO ME PREGUNTE PORQUE ME GUSTA HACER ESTAS COSAS, PERO LAS HAGO, ESTÁ DURA LA REINA, PERO SEGUIRÉ INTENTANDOLO, TODO SEA POR LA CORONA, JAJAJA
    BESITITITOS

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    MADAME QUE INTERESANTE HISTORIA VAYA DUQESA JEJE, GENIAL LEERTEE
    QUE TENGAS UN BUEN DIAAA
    SALUDOS DE TU AMIGO CHRISSSS

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  5. Usted, madame, lo hace por sacarle todo el jugo a la vida.
    Como se divierte maquinando intrigas!
    Y si puede meter a su amiga, tanto mejor.

    Bisous

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  6. Muchas gracias, monsieur.
    Yo procuraba portarme un poquito mejor que esta duquesa, aunque es dificil portarse bien siempre.

    Feliz dia

    Bisous

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  7. vaya con la duquesa, qué ideas tan patrióticas. lanzar a su reina en brazos de un inglés para dar un hijo a la nación. pues si. menos mal que la reina puso un poco de cabeza.
    cabeza que al parecer estoy perdiendo yo con tanta partida.

    saludos madame!

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  8. Madame, soy Esther220, vengo para comentarle que he abierto un nuevo blog (sobre otras cosas, no se preocupe que serguiré escribiendo en el antiguo)y el título elegido seguro que le suena mucho, al tener que elegir, no podía dejar de pensar en que "los calcetines no tienen glamour" jejejeje
    puede usted visitarlo cuando quiero, si le place

    un saludo y feliz fin de semana con un poco de adelanto!!!


    =)

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  9. Fijese, monsieur, poco mas y tendriamos la dinastia Buckingham en vez de la Borbon. Y hasta es posible que hubieramos ganado con el cambio.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  10. No me diga, madame, que sorpresa!
    Jijiji, ahora voy a asomar la nariz a ver que tal.

    Bisous, madame

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  11. Así que la historia que nos contaba Dumas en parte era cierta. Nunca lo habría creído. Por lo que saco en conclusión, madame, Ana de Austria era enamoradiza o, al menos, le obligaban a serlo, como en este caso. ¿Es que Luis XIII no daba la talla? jejej

    La historia de la visita del jovencísimo rey de Inglaterra, Carlos I, y del duque de Buckingham a España fue toda una aventura, merecedora de un post (quizás para su otro blog).

    Besos

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  12. Jijiji, el problema estaba precisamente en que Luis XIII no se acercaba lo bastante para dar la talla o dejar de darla. Hacía años que nada de nada.
    Pero no, no creo que ella fuera enamoradiza. En toda su vida no tuvo tantos amores en realidad.
    Ay si, madame, sobre ese viaje hay un libro precioso de Nestor Lujan basado en unos versos de Lope de Vega al respecto: Por ver mi estrella María.

    Carlos Estuardo soy,
    que, siendo Amor mi guía,
    al cielo de España voy
    por ver mi estrella María


    Feliz tarde, madame Carmen

    Bisous

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  13. Siento Madame, no poder comentar hantes, pero no me encontraba bien, ya si, además tenemos que estar las tres, ya sabe que tiene dos fervientes fans.
    La duquesa tiene desconcertada a mis hijas
    Un besito Rosario

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  14. Madame, espero que se encuentre ya del todo recuperada.
    Yo no ando tampoco en mi mejor temporada, pero bueno, alla vamos.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  15. Madame:

    Eso último que le dijo, simplemente precioso, Desde luego Ana de Austria tuvo que aguantar muchas cosas en su vida, imaginarse el hecho de amar a alguién, pero que el amor este prohibido..., me trae tantos recuerdos a Secreto de Estado, cuando a veces se menciona ese echo de pasada, también hay un dialogo muy bonito en Los tres mosqueteros, cuando estan en los Jardines de Amiens.
    Que bonito^^

    y como intrigaba la duquesa.

    Espero con ganas lo próximo

    Besos.

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  16. Pues seguira usted en su salsa unos cuantos capitulos, madame. O por lo menos en la salsa de la duquesa, con la que he decidido extenderme un poco.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  17. NO sabía que esto podría ser cierto también. La historia es fascinante.

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  18. Hay demasiada clase en su estilo, madame, para un pobre goliardo como yo. Me hace sentir un paria cada vez que visito su blog o el de la dame masquée.

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  19. Bueno, cierto pero solo platonico, no lo olvide, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

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  20. Ah, monsieur Andres, sospechaba que era usted un goliardo!

    Buenas noches

    Bisous

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  21. Es posible, monsieur. Si lo leyera.
    Muchas gracias por su amable visita.

    Feliz tarde

    Bisous

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  22. Madame, ya ve que yo no falto a su clase. Buena lección, profesora.
    Un abrazo y buen fin de semana.
    ¡Sea mala!

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  23. Aqui estoy madame pero no se por cuanto tiempo pues en el cambio he salido perdiendo y ahora tengo que adaptar todo de nuevo y en ello estoy pero como no se me da bien toda esta tecnologia pues tengo que esperar la ayuda de mi hijo (cuando pueda) y por lo pronto me iré apañando.
    Y dos veces he tenido que leer los dos capitulos pues no me metia en ellos, hasta que he visto que hay una mezcla en los tiempos-creo-.
    Y creo que al final lo entendí
    ah y vaya maravilla de cuellos que gastaban los hombres.
    saludos y hasta pronto
    ruffinablanca

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  24. Gracias, madame rosalia, feliz fin de semana para usted tambien.

    Bisous

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  25. Si, doña Blanca, es que estoy contando la historia de una mujer muy importante que vivio en la corte de Luis XIV, pero entonces comienzo a contar su historia desde el principio, desde el reinado de Luis XIII. Por eso he tenido que irme hacia atras otra vez.

    Espero que pueda organizarse pronto con esos horarios, madame.

    Disfrute de su fin de semana

    Bisous

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  26. Pues si la reina no ha podido evitar complacerse en esa pasión... qué le vamos a hacer. Como siempre, Madame, su corte resulta particularmente interesante. Un placer visitarla

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  27. Asi es, madame, complacerse, pero nunca caer, eh? Jiji, todo fue platonico.

    feliz fin de semana

    Bisous

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  28. Muy interesante esta lectura Madame, las intrigas siempre a la orden del dia en esos tiempos :). Por cierto, en uno de mis libros tengo una biografía de Ana de Austria que aún no leo, y leer su post me ha hecho pensar que me gustaría leerla en un corto plazo :).

    Qué tenga un bonito fin de semana, un abrazo!

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  29. Muy interesante el blog, ese juego con la historia está muy bueno, te invito a mi blog, saludos

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  30. Madame Atenea, sin duda le resultara una lectura muy interesante, porque la vida de Ana de Austria no tuvo desperdicio.

    Feliz sabado, madame

    Bisous

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  31. Muchas gracias, monsieur Rafael, bienvenido. Ahora mismo paso.

    Feliz dia

    Bisous

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