jueves, 29 de enero de 2015

LA CORTE DEL DIABLO, YA DISPONIBLE EN AMAZON Y CASA DEL LIBRO


Ya tenéis la novela en Amazon, antes de lo previsto. Espero que consigáis vuestro ejemplar. Os he dejado el enlace para acceder.

Y acabo de ver que también está disponible en la Casa del Libro

En esta página de la Casa del Libro viene una sinopsis amplia, y no cobran gastos de envío.

Me dicen que también está en El Corte Inglés. Y recordad que, si no la encontráis, se puede encargar en cualquier librería de España.

martes, 27 de enero de 2015

Ya está aquí La Corte del Diablo


Hoy ve la luz La Corte del Diablo, un feliz acontecimiento que deseo celebrar con mis seguidores. No podría ser de otro modo, puesto que sois vosotros quienes me habéis conducido hasta aquí con vuestro aliento. El interés que me habéis mostrado durante los últimos años me ha dado el impulso necesario para reunir la osadía de emprender esta gran aventura, y por eso hay unas palabras de gratitud para vosotros en este libro. Algunos aparecéis con vuestro nombre, aunque me resulta imposible mencionaros a todos: ya sumáis casi dos mil. Pero, de una forma o de otra, cada uno de los lectores de mis blogs está presente. 

Espero que disfrutéis con la novela tanto como yo he disfrutado escribiéndola. Encontraréis mucha historia, pero también aventura, intriga, humor y romance; conoceréis los entresijos de una de las cortes más apasionantes, las fuertes personalidades de sus protagonistas, las conspiraciones que se urdían en su entorno; caminaréis por los siniestros corredores del Louvre, aprenderéis a moveros por el París del siglo XVI, viajaréis a Inglaterra y viviréis los acontecimientos que marcaron una época. Pero además os divertiréis con las aventuras de nuestro protagonista, siempre rodeado de peligros en un mundo en el que, recién llegado, aún no ha aprendido a manejarse. Convertido en cordero en territorio de lobos, tendrá que usar cabeza y espada y contar con la ayuda de su amigo, al que arrastrará a la vorágine.

Admiradores de Catalina de Médicis, Isabel de Inglaterra o la reina Margot, nostálgicos de Alejandro Dumas y amantes de la historia, os invito a visitar La Corte del Diablo. 


Hoy ha comenzado a distribuirse. En los próximos días irá llegando a las librerías. Es recomendable aguardar un poco antes de buscar un ejemplar, para dar tiempo a los libreros a registrarla.

La novela tiene 447 páginas, y el precio de salida es de 19,50 €. En cuanto a dónde encontrarla, tendréis más probabilidades en librerías grandes, como La Casa del Libro o El Corte Inglés, pero, si no la encontráis físicamente, se puede encargar en cualquier librería de España, también en Canarias. Además estará disponible en Amazon.

Es conveniente que, al encargarla, digáis también el nombre de la editorial, para que el librero sepa a qué distribuidora pedirla.

No dejéis de comunicarme si tenéis algún problema para conseguirla

Muchas gracias a todos y feliz lectura.


Montserrat Suáñez


martes, 20 de enero de 2015

La duquesa de Roquelaure


Madame de Maintenon era ahora, ante el asombro de toda la corte, la nueva favorita. A diferencia de Madame de Montespan, Françoise interviene en los asuntos políticos, y acompaña muchas veces al rey cuando este despacha con sus ministros. Luis busca su opinión en esas ocasiones; un gesto suyo, una mirada que le hará considerar o desestimar determinado asunto. Es lo máximo que Madame de Maintenon osará expresar en público.

Uno de sus mayores logros era inclinar al rey cada vez más hacia la religión. Poco a poco estaba modificando sus costumbres libertinas, pero eso era algo que no sucedería de golpe, ni fácilmente. Ante la tenaz resistencia de la viuda, Luis continuaba buscando otras damiselas mucho menos reacias. Los cortesanos parecían convencidos de que ahora había posado sus ojos sobre Marie-Louise de Montmorency-Laval.

Marie-Louise había nacido en 1657, hija del marqués de Laval-Lezay. Alta, dotada de un bonito rostro, bailaba admirablemente y pronto se hizo notar en la corte. Por la época que nos ocupa, había sido nombrada dama de honor de la Delfina, pero en 1683 contrajo matrimonio y abandonó el cargo. 


Si es que esa relación realmente existió, no cabe duda de que para Luis tuvo que ser tan solo un capricho pasajero. Cuando quiso casarla con el duque de Roquelaure, los rumores fueron más allá, y se decía que la joven esperaba un hijo suyo, y que, terminado ya el asunto, la casaba para salvar las apariencias. 

Las habladurías llegaron a oídos del duque. Él hubiera preferido un matrimonio con una pariente de Madame de Maintenon, pero ante la decidida oposición de Françoise se conformó con la voluntad real, no sin antes manifestar sus recelos.

—¿Cómo voy a casarme con ella, después de los rumores que circulan por la corte?

La viuda sosegó sus temores:

—Creedme, yo sigo muy de cerca los acontecimientos y os aseguro que no tengo ningún interés en engañaros.

También la cuñada del rey, Liselotte, parece inclinada a poner en duda los rumores. Según su testimonio, Marie Louise intentó la conquista, aunque sin éxito. Sin embargo, sus memorias contienen un párrafo en el que hace una curiosa comparación:

“El rey se había convertido mucho antes de su muerte, y ya no volvió a perseguir mujeres; incluso había desterrado a la duquesa de La Ferté, que se comportaba como si estuviera enamorada de él. Cuando no podía verlo, llevaba un retrato suyo en su carruaje para poder contemplarlo constantemente. El rey dijo que le ponía en ridículo, y le ordenó retirarse a sus tierras. También se sospechó que la duquesa de Roquelaure, de la Casa de Laval, había emprendido la conquista del rey; pero Su Majestad no se enojaba con ella como con la duquesa de La Ferté. La maledicencia habló mucho de ese asunto…”


Confiado en la veracidad de las palabras de Madame de Maintenon, Roquelaure accedió a ese matrimonio. El 19 de mayo se celebraba la boda y la docilidad del novio era recompensada con una fuerte suma de dinero.

No sabemos si fue grande su sorpresa al ver que la niña, que llevó por nombre Françoise, nacía ese mismo año. Cuentan que exclamó:

—¡Bienvenida, mademoiselle! No os esperaba tan pronto.

La duquesa de Roquelaure tuvo después otra hija que fue objeto de algunos panfletos, pues todos adjudicaban la paternidad a su nuevo amante, el mariscal de Villeroy.

El duque se tomaba estos asuntos con flema y filosofía, como no dejaban de observar las coplillas que circulaban por la corte. Según St-Simon, no se mostraba celoso, ni siquiera molesto por las infidelidades de su esposa, y afirma que “una tarde en que creía a Villeroy con su esposa, se presentó en casa de Madame de Villeroy y le dijo que venía a acostarse con ella, ya que su marido se acostaba con Madame de Roquelaure. Eran las dos de la mañana”.

La duquesa falleció el 12 de marzo de 1735 y fue enterrada en el convento de las Recoletas de París.



Penúltimo recordatorio, por si falta aún alguien en fb:




domingo, 18 de enero de 2015

Que nadie se atreva a murmurar


Madame de Maintenon trataba de ejercer una buena influencia sobre el rey. Le aconseja que enmiende su conducta desordenada y regrese junto a la reina, a la que tanto ha descuidado. “Tuvo entonces para con su esposa verdaderas atenciones, miramientos, maneras tiernas a las que la reina no estaba acostumbrada y que la hacían más feliz de lo que nunca había sido”. Luis incluso reanuda sus relaciones conyugales con María Teresa, y ella, que sabía muy bien a quién debía este cambio, le regaló a Françoise un retrato suyo como prenda de amistad.

Era la época en la que estallaba el escándalo de los venenos, que tanto iba a salpicar a la antigua favorita, Madame de Montespan, un asunto que nos ocupó durante muchas jornadas en esta corte. Pero ella era la madre de los hijos del rey. Por mucho que se la implicara, era imposible que tuviera tan mal final como otros implicados. Luis podía dejar de ser su amante, pero nunca dejaría de ser el padre de sus hijos. Era preciso ponerlos a ellos a salvo; no podían tener por madre a una mujer procesada por cargos tan atroces y repugnantes como aquellos. Athénaïs se libra así de la peor parte. Se aparta a sus hijos de ella y se le pide, simplemente, que abandone los lujosos apartamentos que ocupa en Versalles y se mude a otros más pequeños y alejados de los del rey. La encargada de transmitirle la voluntad real fue, cómo no, Madame de Maintenon, quien le comunicó que Luis “ya no deseaba tener con ella relación particular y que le aconsejaba pensar, por su parte, en su salvación, como él también quería pensar seriamente en la suya”.

Athénaïs no reaccionó bien, como nos cuenta Françoise: “Al principio lloró, luego hizo reproches, finalmente habló con altivez: se desató contra mí, según su costumbre… Por su honor, ella debería al menos salvar las apariencias”.


Para salvar esas apariencias, el rey aún la visitará y la recibirá oficialmente, aunque es evidente que ya ni siquiera soporta tener que dirigirle la palabra.

La maquinaria del Estado se pone en marcha para proteger el secreto. Docenas de personas son encerradas en diversas fortalezas, y el ministro Louvois advierte a los gobernadores de las prisiones que no deben tener en cuenta las calumnias que los prisioneros arrojen contra Madame de Montespan. A aquellos que se empeñaran en hablar, había que aplicarles castigo corporal sin paliativos.

“Sobre todo, recomendad, por favor, a esos señores, evitar que se escuchen las tonterías que puedan gritar muy alto, pues ha ocurrido a menudo que dijeran cosas tocantes a Madame de Montespan que carecen de todo fundamento. Hay que amenazarlos con hacerlos castigar tan cruelmente al menor ruido que hagan, que no haya uno que se atreva a murmurar”.

Y mientras tanto el rencor reconcomía a Athénaïs. El 7 de octubre de 1682, Madame de Maintenon escribre: “Se muere de celos, todo le disgusta, todo le importuna […]. Vivimos con todas las apariencias de una amable amistad. Unos dicen que quiero ocupar su lugar. […] La mayoría imagina que conspiro con ella. Otros piensan que deseo atraerla a Dios. Lo desearía mucho, pero no lo espero. Hay un corazón mejor, sobre el que yo depositaría mayores esperanzas”.

Athénaïs no soportó verse así relegada, y un día, al cabo de los años, solicitó y obtuvo autorización para retirarse al convento de las hijas de San José. Las habitaciones que abandonaba en Versalles fueron entonces asignadas a su hijo, el duque de Maine, que no parece haberla amado mucho. Según Saint-Simon, fueron tan grandes sus prisas por ocupar el alojamiento “que el rey le había dado, que hizo arrojar los muebles por la ventana”.


Años más tarde, en 1709, preocupado por evitar dejar a la posteridad pruebas de la implicación de Athénaïs en el asunto de los venenos, Luis hizo que le trajesen la caja de cuero negro en la que se custodiaban los documentos comprometedores e hizo quemar el contenido en presencia del canciller. Creyó así haber resuelto el problema, sin saber que existían un relato detalladísimo del teniente de policía, La Reynie, gracias al cual ha llegado hasta nosotros el conocimiento de todo ello.



miércoles, 14 de enero de 2015

La reina Margot


Margarita de Valois, la futura reina Margot, es rebelde, indómita y excesivamente ardiente, para consternación de su madre, Catalina de Médicis. Años más tarde, cuando ya no le quede nada que perder, llegará a confesar que su primer amante fue su hermano Anjou. La princesa tiene ansias de libertad; se niega a ser una pieza más en el particular ajedrez humano de su familia y hace planes para eludir un matrimonio desdichado con cualquiera de los candidatos que Catalina busca para ella. Su corazón ha elegido ya.

Hoy Margot se encuentra de visita en esta corte porque es uno de los personajes que protagonizan mi novela, La Corte del Diablo. A fin de dar a conocer la obra, he descrito a toda la familia real para el blog de la editorial Áltera. Podrán encontrar a su madre, sus hermanos y los personajes más destacados en este enlace:


Recuerden que ya falta poco para poder encontrar la novela en las librerías. Estará disponible a partir del 27 de enero.

Muchas gracias,

Montserrat Suáñez


sábado, 10 de enero de 2015

La Dama de Ahora


Madame de Maintenon parecía haber olvidado los años de su adolescencia, cuando, encerrada en un convento, se le aplicó el trato más severo para vencer su rebeldía y lograr que renunciara a la fe hugonote en la que había sido educada. Ahora es ella quien intenta convertir al catolicismo a toda costa a los hijos de sus parientes. Ante la falta de disposición de la mayoría de ellos, Françoise dirige las siguientes instrucciones a su hermano: 

“No hay otro remedio que emplear la violencia”.

Opta así por emplear el castigo corporal. Ya no recuerda cuando escribió a su tía aquellas líneas desgarradoras en demanda de ayuda mientras permanecía al cuidado de las monjas ursulinas:

“¡La vida es peor que la muerte! ¡Ah, mi señora tía!, no imagináis el infierno que es esta casa supuestamente de Dios, ni los malos tratos, durezas y crueldades de quienes han sido encargadas de cuidar mi cuerpo y mi alma…” 

Olvidaba que no fue esa aspereza la que logró doblegar su espíritu, sino la bondad y la dulzura de otra religiosa, la hermana Celeste.

“Caí felizmente en las manos de una maestra llena de inteligencia y razón, que me ganó con su cortesía y su bondad. No me hacía ningún reproche, me dejaba libre en el ejercicio de mi religión, no me obligaba a ir a rezar al oratorio común donde había varias imágenes, ni tampoco a asistir a la misa…”

Château de Maintenon

Mientras tanto, la viuda sigue ascendiendo en el favor real, como no deja de observar Madame de Sévigné, que comienza a vislumbrar su futuro. “Hay quienes dicen que Madame de Maintenon será instalada de una manera sorprendente”. Y poco después, en septiembre de 1680: “No sé a cuál de los cortesanos se le trabó primero la lengua: llaman por lo bajo a Madame de Maintenon, Madame de Maintenant”, es decir, La dama de ahora.

Ella, sin embargo, resiste el asedio, una tarea que parece resultarle bastante complicada, según estas palabras que escribe al abate Gobelin: “No me olvidéis ante Dios, pues necesito de mucha fuerza para hacer buen uso de mi felicidad”.


martes, 6 de enero de 2015

La conversa


El hermano de Madame de Maintenon contempla con agrado cómo Françoise ocupa tan alto puesto en la estima del rey. Eso, según sus cálculos, puede traerle a él buenos beneficios, y no deja pasar la ocasión de dirigirse a su hermana para solicitar algunos favores. En vano, puesto que topa con su tajante negativa:

“No sois razonable al querer que haga peticiones al rey en momentos en que me colma de benevolencia, de honores y de toda clase de gratificaciones. Jamás le pediré nada”.

Mientras tanto el carácter de Madame de Maintenon se había ido inclinando cada vez más hacia la devoción. La que en su juventud había sido recalcitrante hugonote, se había convertido al catolicismo y no mostraba menos vehemencia en la práctica de su nueva fe. En esta etapa llega a proponerse como objetivo la conversión de toda su familia. Empeñada en esta cruzada personal, lleva consigo a una de las hijas de su primo, el marqués de Villette. En realidad se trató de una especie de rapto, puesto que lo llevó a cabo aprovechando la ausencia de la madre. La futura condesa de Caylus, entonces una de nueve años, pronto se adaptó a su nueva vida, como cuenta ella misma:

“En el camino encontramos a M. de Sainte-Hermine, a una de sus hermanas y a Mlle. De Caumont, todos tan asombrados como afligidos al verme, sospechando lo que se quería hacer conmigo. Pero yo no me preocupaba en absoluto, contenta de viajar, sin saber a dónde me llevaban. Llegamos juntos a París, donde Mme. De Maintenon fue a buscarme de inmediato, y me condujo sola a Saint-Germain, residencia de la corte en ese tiempo. Al principio lloré mucho, pero al día siguiente encontré la misa del rey tan bella, que consentí en hacerme católica a condición de oírla todos los días y de que se me garantizara que no emplearían el látigo conmigo. Esa fue toda la controversia que hubo y la única abjuración que yo hice”.

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El blog de Ediciones Áltera publica hoy un artículo sobre Catalina de Médicis en relación con mi novela, La Corte del Diablo. 


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Y una segunda noticia para los que todavía anden por ahí despistados: he abierto un facebook. Mi nombre de usuario es montsusan.


jueves, 1 de enero de 2015

"Nadie movía los hilos como Catalina de Médicis"



Ediciones Áltera publica una reseña con entrevista a la autora sobre La corte del diablo, que, como saben, estará en las librerías a finales de este mismo mes de enero.

Aquí les dejo el enlace para que puedan verlo todo y decidan si la novela resulta de su interés.

http://novedadesaltera.com/2014/12/29/entrevista-autora-la-corte-del-diablo/

¡Feliz Año Nuevo!

Montserrat Suáñez



jueves, 18 de diciembre de 2014

MUJERES EN LA HISTORIA II


Queridos cortesanos, por fin ha entrado en maquetación la segunda antología de Mujeres en la historia, en la que también participo. Dado el éxito de la anterior, M.A.R. Editor ha decidido sacar a la luz un segundo volumen, esta vez dedicado a aquellas que destacaron en algún campo desde 1940 a la actualidad.

Son relatos de ficción que tienen por protagonistas a mujeres cuya labor abarcó todos los ámbitos imaginables: pintura, fotografía, literatura, egiptología, periodismo, música, cine, política, espionaje… Además la antología contará con un relato de Josefina Aldecoa.

Algunos de los nombres femeninos que protagonizan nuestros relatos son bien conocidos. Por las páginas de la antología desfilan, entre otras, Agatha Christie, Marguerite Duras, Alejandra Pizarnik, Oriana Fallaci, Josephine Baker, Audrey Hepburn o Eva Brown.

Yo participo nuevamente con un relato que me ha divertido mucho escribir. Aunque, por circunstancias, esté a punto de publicar una novela con otra editorial, no renuncio a estos buenos ratos que paso en M.A.R. Editor. Siempre había querido tener un editor al que no le importe que le llame “monsieur”. Y miren, lo encontré. De Rus marca la diferencia.

Quienes conocen a Diana de Méridor, a estas alturas ya habrán adivinado a cuál de esas actividades se dedicaba mi protagonista. Pues sí, por supuesto: la mía es espía. Se trata de la mujer en la se basó Ian Fleming para su primera chica Bond. Es la mujer de la foto. Ya les hablaré más de ella.

La antología aún no tiene fecha de salida. En su momento avisaré del feliz acontecimiento.

Muchas gracias,


Montserrat Suáñez



domingo, 14 de diciembre de 2014

De institutriz a favorita


Mademoiselle de Fontanges tuvo una corta historia: fallecía con apenas veinte años, agotada por las consecuencias de un mal parto que había minado gravemente su salud, probablemente unidas a una tuberculosis. Para entonces, Luis ya la había olvidado. 

Fue entonces cuando comenzaron a circular por la corte los rumores de que Madame de Montespan la había envenenado. Sin embargo, poco adelantó la marquesa con la muerte de su joven rival. Su relación con el rey era ya tan sólo un recuerdo y, a modo de regalo de despedida, Luis le otorga el cargo de superintendente de la Casa de la Reina, que antaño ocupara Olimpia.

Pero Athénaïs aún tiene una baza para, al menos, tratar de impedir que Madame de Maintenon se convierta en la nueva favorita oficial: como su hijo está a punto de pasar a ser educado exclusivamente por hombres, Madame de Montespan tiene en ello ocasión de solicitar el retiro de la institutriz, cuyos servicios ya no se requerirán.

Luis, naturalmente, había previsto este contratiempo y buscó la manera de retener a Françoise en la corte creando un puesto especialmente para ella. Sería segunda dama de atavíos de María Ana de Baviera, a punto de celebrar su boda con el Delfín. Además fue precisamente Madame de Maintenon quien tuvo el honor de ser la designada para recibir a la Delfina en la frontera. 

Durante ese viaje, hasta el cortesano más despistado hubo de conocer con certeza cómo era la nueva situación. Sucedió al regreso, cuando, al llegar el cortejo a Vitry, donde aguardaban el rey y su hijo, todos vieron a la antigua institutriz subir a la carroza real “por la portezuela del lado del rey”.


lunes, 8 de diciembre de 2014

De nombre, de hecho y de corazón


Luis no era hombre capaz de esperar mansamente a que Madame de Maintenon se le rindiera. Ante la tenaz resistencia de la institutriz, el rey acabó por volver sus ojos hacia una hermosa jovencita recién llegada a la corte como dama de la duquesa de Orleáns. Era Marie Angélique de Fontanges, a la que en su día dedicamos varios capítulos. La damisela ofrecía una peculiaridad que suponía una brusca ruptura con lo que había sido hasta entonces la tendencia de Luis: él siempre había buscado mujeres inteligentes y dotadas de ingenio; sin embargo, esta vez fue a fijarse en una belleza a la que todo el mundo consideraba tonta de remate.

Madame de Maintenon, inquieta, se dirige al abate Gobelin:

—Os pido que roguéis y hagáis rogar por el rey, que está al borde de un gran precipicio.

Nada pudo detener a Luis, que cubre de joyas aquella cabeza de chorlito y la convierte en duquesa. Instalada en un apartamento próximo al suyo en Versalles, Angélique pronto comienza a darse aires de nueva favorita. Para la reina, que tanto llevaba soportando, enterarse de esto fue la gota que colmó el vaso de su paciencia. Cuando le hablan de la Fontanges, exclama con su cerrado acento español:

—¡Oh, esa puta, esa puta!



De este modo, y como señaló Madame de Montespan a Madame de Maintenon, el rey tenía ahora tres amores:

—El rey tiene tres amantes: yo de nombre, esa joven de hecho, y vos de corazón.

De las tres, era Françoise la que más pesaba en ese corazón. Por mucho que Luis resultara deslumbrado por la frescura de la recién llegada, la novedad pasaría y Madame de Maintenon permanecería. Ella sabe guardar silencio, permanecer impasible; Athénaïs, en cambio, pierde los nervios, lo último que le quedaba ya por perder. Le hace al rey violentas escenas que causaban justamente el efecto contrario al deseado, como nos cuenta Françoise:

“Yo admiraba la paciencia del rey y el arrebato de esa gloriosa mujer. Todo terminó cuando repitió estas terribles palabras: “Ya os lo he dicho, señora, no quiero ser molestado”.





lunes, 1 de diciembre de 2014

Portada y sinopsis de La corte del diablo


Acaba de aparecer la reseña de mi novela en el blog de Ediciones Áltera.

Os presento oficialmente la que será la portada.

En Francia reina Carlos IX. Dos años antes de la masacre de la Noche de San Bartolomé, las intrigas proliferan en el palacio del Louvre, donde es la reina madre, la formidable y astuta Catalina de Médicis, quien detenta las riendas del gobierno. Es la época en la que concurren las guerras entre católicos y hugonotes, los desdichados amores entre el Duque de Guisa y la hermana del rey, los disturbios en las calles, el cautiverio de María Estuardo, la Batalla de Lepanto y los planes para arrebatar Flandes a España. En medio de este ambiente enrarecido, Mathieu, un polaco de origen francés, viaja a Francia con motivo de la boda del rey. Apenas llegar se enamora de la amante del duque de Anjou y su destino se complicará hasta lo inimaginable...

Podrán encontrar más información en el enlace arriba indicado, y también dejar allí sus comentarios si lo desean.

Les recuerdo que la novela saldrá a finales de enero, según lo previsto.

Muchas gracias a todos.


Montserrat Suáñez



lunes, 24 de noviembre de 2014

Montespan versus Maintenon

Madame de Montespan

Madame de Montespan se encaminaba hacia su ocaso. El último embarazo, unido a su glotonería desenfrenada, le había hecho perder hasta la ínfima traza que aún quedaba de lo que en un día había sido su figura. Ahora su silueta de antaño era tan sólo un recuerdo a añorar. Pero Athénaïs no sólo había perdido sus atractivos físicos; también los otros se habían ido secando, desgastando con el tiempo. Desesperada porque comprende que ha perdido el amor del rey, ya tan sólo se percibe en ella el amargor del veneno que destila por todos sus poros, una acritud que vuelca sobre Madame de Maintenon.

“Se molesta conmigo, ¡como si yo no le hubiese aconsejado no tener más hijos!”, escribe Françoise. 

Athénaïs comienza a dejar de lado todo disimulo y la acusa directamente: le reprocha que en el fondo se alegra de su desgracia porque en realidad Madame de Maintenon ama al rey. Y, lo que resulta más revelador, su rival no lo niega. “Yo me burlé de eso y le dije que no le convenía reprocharme una falta cuyo ejemplo me había dado ella”, se limita a argumentar.

—¡Vuestro favor durará tanto como el mío! —le advierte Athénaïs.

—A mi edad, no se puede hacer sombra a un espíritu cabal —sonríe Françoise.

—¿Y quién os retiene aquí?

—La voluntad del rey. Mi deber, la gratitud y el interés de mis allegados.

Madame de Montespan estalla sin poder contenerse más.

—¡Os he alimentado y vos, a cambio, me ahogáis! —exclama con resentimiento.

Madame de Maintenon

A partir de entonces estas escenas se repiten. Aunque aparentemente Françoise se mantiene entera e incólume, estos enfrentamientos hacen mella en su ánimo y vuelve a pensar en huir lejos de allí. “Agobiada por las preocupaciones, me veo obligada a parecer alegre y contenta. Debo tragarme mis lágrimas. ¡Oh! ¿Cuándo podré al fin llorar en libertad?”

El momento comienza a presentirse próximo: el duque de Maine cumplirá pronto diez años, y cuando llegue ese día dejará de estar al cuidado de la institutriz para pasar a ser educado por hombres.

Mientras tanto Luis sigue encontrando el modo de pasar tiempo con ella diariamente. Ya no es la compañía de Athénais la que busca. Cada noche dedica dos horas a conversar con la viuda, un tiempo que Madame de Maintenon aprovecha para dar buenos consejos al rey y pedirle que sea más atento y cariñoso con su esposa. Liselotte afirma que en una ocasión la oyó decirle a Luis “que se condenaría si no vivía mejor con la reina”. María Teresa llega a tener noticias de estos buenos oficios y, poco acostumbrada, llora conmovida.


lunes, 17 de noviembre de 2014

LA CORTE DEL DIABLO: MI PRIMERA NOVELA


Queridos cortesanos, hoy tenemos un nuevo motivo de celebración, y no precisamente pequeño. Tengo el placer de anunciarles que Ediciones Áltera publicará próximamente mi primera novela, que llevará por título La Corte del Diablo. La acción transcurre en tiempos de Catalina de Médicis, durante el reinado de Carlos IX, una época convulsa y propicia a la intriga, la conspiración y la aventura. Tanto o más que la que nos ocupa en este espacio.

La fecha de lanzamiento estimada es el 27 de enero, dato que confirmaré más adelante. Ya iré informando mejor y ofreciéndoles alguna primicia a medida que se acerque el día. Y, por supuesto, no firmaré como Diana de Méridor, sino como Montserrat Suáñez.

Espero contar con su apoyo. Realmente voy a necesitarlo, así que les pido que me ayuden a divulgar la publicación cuando llegue el momento. Y, si a alguno de ustedes les interesa el tema, por favor, no se gasten en Navidad todo su presupuesto para libros y reserven un poco para hacerse con un ejemplar de La Corte del Diablo más adelante. A cambio puedo prometerles que no se aburrirán. Saldrá tanto en papel como en formato ebook, por lo que aquellos que no residen en España, en caso de que no pudieran hacerse con un ejemplar, también encontrarán otro modo de leer la novela.

Muchísimas gracias a todos.