martes, 21 de junio de 2016

Gracias, Valencia, Valladolid y Avilés

Presentando "La leyenda del enmascarado" en Valencia en compañía de la escritora Raquel Campos, con la sala a rebosar. Fue momento de encuentro con viejos amigos blogueros. Allí estaba "Arena", que me regaló una rosa; y también Wendy Tink, fundadora de nuestro club de los pololos; la escritora Isabel Barceló, nuestro querido Dlt, del blog "Desdelaterraza" y muchos de nuestros seguidores valencianos. Estuvo todo aquel que pudo estar, y os doy mil veces gracias.

Con la escritora Isabel Barceló antes de comenzar la presentación


Firmando ejemplares de la novela y también de La Corte del Diablo, que habían traído consigo.

Y en la Feria del Libro de Valladolid, más momentos estupendos. La escritora Fátima Díez vino desde Bilbao con La Corte del Diablo para que se la firmara también.


Firmando ejemplares

Saludando al director de El Diario El Norte de Castilla, Carlos Aganzo.

Y en Avilés, presentando en un hermoso palacio del siglo XIV junto a la concejala de cultura, Yolanda Alonso.  Contra todo pronóstico, fue récord de ventas, superando incluso al de mi ciudad natal.



Tras unos días de vacaciones, retomaremos la historia de nuestra corte.

Muchas gracias y hasta pronto.


jueves, 16 de junio de 2016

La Rochefoucauld y Madame de Longueville


Madame de Longueville respondía a todas las muestras de admiración sin corresponder con otra cosa que fuera más allá de una estricta amistad. Le gustaba tener adoradores a su alrededor, pero no tenía amantes. Sin embargo, su virtud, inquebrantable hasta entonces, comenzaba a tambalearse. Su padre, que tanto respeto le había inspirado, había muerto, y su esposo ahora estaba lejos. Llegó un momento en el que Madame de Longueville sintió no solo la necesidad de ser amada, sino también de amar. Había un hombre que conquistó su corazón y su mente hasta tal punto que Anne dejó de tener cualquier interés o ambición que no fuera por él y para él. Este caballero era François de La Rochefoucauld, Príncipe de Marsillac y después duque de La Rochefoucauld, uno de los más célebres moralistas franceses y una de las figuras más representativas de aquella vieja aristocracia. 

François había nacido en París, en la Rue des Petits-Champs, el 15 de septiembre de 1613, y contaba ahora 34 años. Su familia era una de las más antiguas y nobles de Francia, con un expediente militar glorioso. Después de los Guisa, los Montmorency y los príncipes de la sangre, ellos tenían el más alto rango. En 1648, François escribía esto a Mazarino:

“Soy capaz de demostrar que durante trescientos años los reyes no han tenido inconveniente en tratarnos como parientes”.

Ana de Austria

A los 16 años ingresó en el ejército. Para entonces ya tenía una esposa: lo habían casado con Andrée de Vivonne, una rica heredera de la que poco se sabe debido a su carácter modesto y retraído, tan contrario a las “precieuses” que frecuentaba él. El matrimonio tuvo ocho hijos, siguiendo la tradición de los Rochefoucauld de tener familias numerosas. El propio François era el mayor de catorce hermanos.

Como soldado, exhibió un notable valor, mucho más que verdadera habilidad para las cuestiones militares. Alentado por su orgullo de estirpe, era muy ambicioso, pero también sumamente romántico, y le encantaba rodearse de mujeres.

Su padre, que debía su ducado al favor de María de Médicis, a la que había permanecido fiel, se posicionó en contra de Richelieu y animó a su hijo a seguir su ejemplo. Y el joven pensó que nada podía hacer mejor que convertirse en paladín de la causa de la desdichada reina, Ana de Austria, perseguida y acusada de traición. “Esta conducta me granjeó la aversión del rey y del cardenal, y fue el origen de una serie de desgracias que me han sobrevenido”. De hecho, a su regreso de una campaña en 1635, con el pretexto de haberse expresado con demasiada libertad acerca de sus superiores, recibió órdenes de retirarse a las propiedades de su padre y no volver a la corte en dos años.


Viernes, 17 de junio, presentación en VALENCIA de "La leyenda del enmascarado", con Raquel Campos y la autora. Librería Leo, 19:30h.



jueves, 9 de junio de 2016

Madame de Longueville y el Príncipe de Conti


A finales de invierno Madame de Longueville volvía a estar encinta. Su madre escribió solicitando su regreso a Francia, y el esposo dio su consentimiento. Marzo tocaba a su fin cuando la duquesa abandonaba Münster, sumamente contenta de terminar aquella especie de aburrido exilio fuera de su ambiente. Cruzó el Rin en una embarcación que el príncipe de Orange había dispuesto para ella, al mando del conde de Saint-Ibal, un francés que, implicado en la conspiración de Beaufort, había buscado refugio en Holanda, donde continuaba con sus intrigas contra el cardenal.

En Noyon fue recibida por su hermano menor, Armando de Borbón, príncipe de Conti, por entonces un joven de 18 años, de escasa estatura y cuerpo contrahecho. Estaba destinado a la Iglesia desde la infancia, y mientras aún estaba en la cuna ya le habían sido conferidas ricas abadías, según costumbre de la época. Había sido educado por los jesuitas en Clermont, donde fue compañero de Molière. Al igual que sus hermanos, estaba excelentemente dotado para el aprendizaje y se distinguió en sus estudios, recibiendo grandes elogios por parte de sus profesores. Residía en París, donde llevaba una vida que tenía tanto de mundana como de hombre de Iglesia.


El joven había visto poco a su hermana hasta ese momento, y parece ser que cuando se encontró con ella quedó deslumbrado por su belleza y encanto, de un modo más que fraternal, según apunta Madame de Motteville. La apasionada devoción que le inspiraba la duquesa lo impulsó a seguirla ciegamente en todas sus aventuras, y durante varios años ella ejerció sobre el joven el dominio más absoluto. Después se enemistaron, pero con el tiempo llegaría la reconciliación, que duraría hasta la muerte del príncipe en 1666.

Madame de Longueville no se dirigió directamente a París, sino que se detuvo unos días en Chantilly, junto a su madre y su cuñada la joven princesa de Condé, para recuperarse de las fatigas del viaje.

Cuando llegaron a la capital, Mazarino organizó para ella en el Palais-Royal una representación especial de una ópera titulada Orfeo, a cargo de una compañía italiana que había hecho traer con grandes dispendios. El escenario y los decorados fueron fastuosos, pero la obra era de una gran duración, lo cual, unido a que pocos cortesanos entendían italiano, hizo que resultara un poco aburrido. Sin embargo, se representó tres veces por semana durante dos meses, y Ana de Austria estaba tan ansiosa por mostrarle al cardenal su interés en las diversiones que él había proyectado, que no se perdió ni una sola representación.


Sábado 11 de junio, de 12h a 13:30h y de 18h a 20h
Firma de "La leyenda del enmascarado"
Feria del libro de Valladolid, Plaza Mayor.


Ya en stock en Amazon

miércoles, 1 de junio de 2016

Muerte del Príncipe de Condé


La mañana en que Madame de Longueville llegó a Rhenen era la fiesta de la Natividad de la Virgen, de modo que la duquesa quiso oír misa en sus aposentos. No parecía que pudiera haber ningún inconveniente, pues aunque estaba prohibido el culto católico en casi todas las ciudades holandesas, podía celebrarse en privado. Pero los habitantes de Rhenen eran demasiado fanáticos, y rechazaron su petición. Informaron a Madame de Longueville que en modo alguno permitirían la idolatría.

La reacción de la dama fue abandonar el lugar con su séquito y, llegando a campo abierto, hizo disponer una mesa sobre la que se colocó una piedra consagrada. En ese altar improvisado se ofició la misa.

Al cabo de tres días los viajeros llegaban a Münster. Su pequeña gira había sido agradable en su conjunto. Tal vez el mayor inconveniente, según el cronista que nos relata las particularidades del viaje, era lo mucho que la etiqueta obligaba a beber para acompañar a los holandeses, bien fuera cerveza o vino. “Los holandeses beben y tú debes beber con ellos; de lo contrario desconfiarán de ti y perderás su amistad”.

Durante todo el otoño y el invierno siguiente, Madame de Longueville triunfaba entre la sociedad de Münster. Su notable inteligencia destacaba tanto como su belleza ante los diplomáticos, y pronto comenzó a ser elogiada por todos ellos.

Charlotte Marguerite de Montmorency, princesa de Condé

A comienzos de noviembre recibía una carta de su madre comunicándole que Dunquerque había capitulado ante su hermano tras un sitio de apenas tres semanas. Madame de Longueville informó a los plenipotenciarios franceses, que se apresuraron a enviar felicitaciones a la madre del héroe, como esta de d’Avaux:

“Señora, he sabido por vuestra hija de la toma de Dunquerque. Estábamos en el gabinete de su señor esposo, en conferencia con los embajadores de Holanda, cuando nos trajo las gratas noticias. Resultó de lo más adecuado que una victoria tan espléndida fuera anunciada por su boca…”

A comienzos de año Madame de Longueville recibía noticias mucho más tristes: su padre llevaba tiempo enfermo, y durante los últimos 18 meses sufría una parálisis parcial, si bien su mente continuaba tan activa como siempre. A comienzos de diciembre había comenzado a guardar cama y ya no se levantó más. El día 26 fallecía en presencia de su esposa y sus dos hijos varones. Su cuerpo fue enterrado en la iglesia parroquial de Valery, junto a las de su padre y su abuelo, pero su corazón fue entregado a los jesuitas de la Rue Saint-Antoine, un precedente que luego continuarían sus descendientes.

Su autoridad sobre la familia había sido absoluta. Sus hijos, si bien no lo amaban, lo temían y respetaban, y el duque de Enghien mostró gran deferencia hacia su padre hasta el último momento. Muchos piensan que, de haber vivido unos años más, el Príncipe de Condé hubiera evitado los peores desastres que la Fronda hizo recaer sobre su propia familia y sobre Francia.


CALENDARIO DE PRÓXIMAS PRESENTACIONES de "La leyenda del enmascarado":


6 de junio a las 20h, presentación en Gijón, C.M.I. El Coto con Montserrat Suáñez y Ana Zarzuelo.


11 de junio, firma de ejemplares en la Feria del Libro de Valladolid, caseta 42, de 12h a 14h y de 18h a 20h.

13 de junio a las 19:30, presentación en el palacio de Valdecarzana, Avilés.

17 de junio a las 19:30, presentación en Valencia, librería Leo

15 de julio, a las 20:15, estaremos en la Semana Negra con Lourdes Ortiz, Teresa Galeote y Marta Gómez Garrido.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Llega la leyenda


Comienzo el anuncio de la publicación con una noticia importante: la editorial enviará el libro A CUALQUIER PARTE DEL MUNDO SIN GASTOS DE ENVÍO, se solicite desde donde se solicite. Nadie pagará más por estar fuera de España. Encontrarán el enlace para solicitarla en la columna izquierda.

Esta obra es la ganadora del IV Premio Alexandre Dumas de novela Histórica. 

A comienzos del siglo XIII, Raymond es acusado falsamente de practicar la herejía de los cátaros. Torturado y sometido a proceso, logra escapar cuando está a punto de sufrir el castigo de la hoguera. Todos creen que ha muerto durante la huida.

Una historia de amor tan oscuro como el propio Medievo; un recorrido por Occitania y Castilla en busca del lado más tenebroso de la Edad Media junto al más romántico y evocador:los torneos, los procesos inquisitoriales, aquelarres, batallas, raptos, ritos de caballería, crímenes y maldiciones, cruzados, trovadores y señores feudales; un hombre dispuesto a todo con tal de lograr sus fines…

En este enlace se amplían los datos, se accede también a la novela y a una entrevista con la autora:




miércoles, 18 de mayo de 2016

Madame de Longueville en Holanda


Madame de Longueville encontraba aburrida la vida en Münster. Los representantes de los diversos Estados intercambiaban visitas formales de vez en cuando, pero, aparte de eso, había poca vida social, y los bailes y recepciones eran muy escasos. La ceremonia adquiría allí extremada importancia: los plenipotenciarios españoles e imperiales nunca aparecían en las calles sin tres carruajes, cada uno tirado por seis caballos y precedido de un importante número de lacayos. Tan ansiosos se mostraban por eclipsar el esplendor de los representantes de otras potencias que hacían vestir librea hasta a los ayudantes de cocina para engrosar con ellos su séquito. 

El duque de Longueville y los embajadores franceses se contentaban con menos aparato, pero llevaban un magnífico tren de vida. Cuando comían o cenaban los embajadores, se preparaban otros diez o doce cubiertos extra para quien pudiera aparecer de visita. El duque gastaba aún más lujo, rodeado de guardias y con cinco o seis mesas repletas de invitados.

La duquesa permaneció un mes allí. Al cabo de ese tiempo su esposo, percatándose de cuánto se aburría, le propuso hacer un viaje a Holanda. Madame de Longueville abandonaba Münster el 20 de agosto, acompañada de su hijastra y un numeroso séquito. Seis días más tarde alcanzaba Amsterdam, una ciudad de calles bien iluminadas y relativamente limpia, en especial si se la comparaba con París. La mendicidad estaba prohibida, apenas había robos y el número de hospitales y asilos era elevado.

Amsterdam en el siglo XVII

Madame de Longueville visitó varios de los edificios públicos, entre ellos la Bolsa, donde cada día, a las once de la mañana, se reunían los mercaderes. La duquesa y su hijastra también visitaron la sinagoga. Porque, mientras estaba prohibido el ejercicio de la fe católica en Amsterdam, los judíos tenían completa libertad de culto.

Desde Amsterdam el séquito se desplazó a Haarlem, y después a Leyden para visitar los jardines botánicos, que databan de 1588, y la escuela de anatomía. Allí contemplaron la momia de un antiguo faraón.

No faltó una excursión a la ciudad costera de Scheveningen, donde la duquesa vio el mar por primera vez. A su regreso ella y su hijastra se entrevistaron con la reina de Bohemia, Isabel, hermana de Carlos I de Inglaterra. Isabel iba en compañía de dos de sus hijos, Mauricio y Eduardo, el segundo de los cuales acababa de casarse con Ana Gonzaga, la esposa repudiada del duque de Guisa.

Anna Maria van Schurman

Al llegar a Utrecht la duquesa expresó su deseo de conocer a la erudita Anna Maria van Schurman, que con solo 35 años era una de las mujeres más cultas de Europa. No solo dominaba el latín y el griego, sino todas las principales lenguas europeas, la hebrea y algunas orientales. Era además, escultora y pintora de talento, y hacía pequeños retratos sobre cristal con la punta de un diamante.

En Rhenen, su siguiente parada, tuvo lugar un episodio muy desagradable…


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¡Ya me diréis!


martes, 17 de mayo de 2016

La leyenda del enmascarado


Os comunico que la fecha de lanzamiento de La leyenda del enmascarado será el 30 de mayo, pero puede adquirirse ya en primicia desde hoy mismo solo en la librería de Ediciones Irreverentes.

SE ENVÍA A CUALQUIER LUGAR DEL PLANETA SIN GASTOS DE ENVÍO. No se discriminará por localización geográfica, y lo mismo costará a un lector que esté en América o en Japón que a uno que se encuentre en España. Solo queda exceptuado algún país, como Guatemala, cuya divisa origina algunos problemas.

Librería de Ediciones Irreverentes

"La obra "La leyenda del enmascarado" de la escritora gijonesa Montserrat Suáñez ha resultado ganadora en el IV Premio Alexandre Dumas de Novela Histórica, elegida entre 136 novelas provenientes de 19 países.

Una historia de amor tan oscuro como el propio Medievo; un recorrido por Occitania, Francia, Castilla en busca del lado más tenebroso, junto al más romántico y evocador.

A comienzos del S. XIII, viejos conflictos familiares y el amor a una misma mujer impulsan a Robert de Montfort a acusar falsamente a su rival de practicar la herejía de los cátaros. Torturado y sometido a proceso, Raymond escapa cuando está a punto de morir en la hoguera. Vivimos con él los torneos, los procesos inquisitoriales, aquelarres, batallas, raptos, ritos de caballería, crímenes y maldiciones, cruzados, trovadores y señores feudales; la historia de un hombre dispuesto a todo con tal de lograr sus fines. En el Languedoc nace el amor cortés, es tierra de juglares y trovadores, del florecimiento de la poesía, es la patria de la herejía cátara. Es una tierra condenada a la guerra y la destrucción."