lunes, 18 de julio de 2016

¡Hasta agosto!


Muchas gracias a Pilar, lectora apasionada de “La leyenda del enmascarado”, que se desplazó desde Avilés para asistir a la presentación en la Semana Negra y ha enviado a mi correo unas bonitas imágenes como esta, tuneadas por ella misma con mucho cariño.

Queridos cortesanos, necesito unas vacaciones después de tanto trajín, así que me despido hasta el mes de agosto.

Mil gracias a los que acudisteis a los eventos. Presenté La leyenda del enmascarado y participé con Lourdes Ortiz, Teresa Galeote y Marta Gómez Garrido en una mesa redonda sobre la mujer en la novela negra y de género. M.A.R. flipaba al ver que llenamos a rebosar la carpa a pesar de que en la vecina estaba el gran Luis Eduardo Aute. Pero es que cuando nosotros convocamos gente, la convocamos, y no hay Aute que valga.


Me voy con un subidón que me va a durar hasta que vuelva.

¡Hasta agosto!

miércoles, 6 de julio de 2016

El caballo de Sejano


El exilio de La Rochefoucauld fue la causa de su relación con la intrigante duquesa de Chevreuse, una de las mujeres que más influyeron en su vida. La duquesa se encontraba en Turena, desterrada por Richelieu, y allí fue donde ambos se conocieron, para desdicha de él, pues la dama resultaba tan peligrosa para sus amantes como para sus enemigos. La Houssaye la compara con el caballo de Sejano, cuyos amos encontraban siempre un mal final.

Madame de Chevreuse mantenía por entonces una correspondencia secreta con Ana de Austria, el duque de Lorena, la reina de Inglaterra y el rey de España, y La Rochefoucauld se vio comprometido al confiarle su dama el envío de varias de estas misivas. Los espías de Richelieu, siempre alertas, no tardaron en poner en conocimiento del cardenal lo que estaba sucediendo. A consecuencia de ello Ana de Austria fue acusada de traicionar a Francia aliándose con sus enemigos. Nunca se había visto la reina en situación más delicada, pues parecía a punto de ser repudiada e incluso encarcelada. Antes de que se cumpliera el fatídico destino, Ana propuso a La Rochefoucauld que las raptara a ella y a Mademoiselle de Hautefort para conducirlas hasta Bruselas, donde estarían a salvo.

“Yo era joven, y a una edad en la que se quiere hacer algo extraordinario y brillante, no se me ocurría nada mejor que librar a la reina de su esposo, y del cardenal Richelieu, que estaba celoso de ella, y al mismo tiempo a Mademoiselle de Hautefort del rey, que estaba enamorado de ella.”

Los planes no se llevaron a cabo, y finalmente la reina se sometió. Pero La Rochefoucauld no iba a tardar en volver a encontrar problemas al ayudar a fugarse a Madame de Chevreuse, quien, disfrazada de hombre, emprendía la huida hacia España. Su enamorado era enviado a la Bastilla, pero gracias a su padre, que en esos momentos se encontraba en muy buenos términos con el cardenal, fue puesto en libertad al cabo de una semana. Sin embargo, sufrió un nuevo destierro, y no podría regresar a la corte hasta la muerte de Richelieu.


VIERNES, 15 DE JULIO, A LAS 20:15h, PRESENTACIÓN DE "LA LEYENDA DEL ENMASCARADO" EN LA SEMANA NEGRA DE GIJÓN, EL MAYOR FESTIVAL LITERARIO INTERNACIONAL AL AIRE LIBRE DE EUROPA. CON LAS AUTORAS TERESA GALEOTE Y MARTA GÓMEZ GARRIDO, Y CONDUCIENDO EL ACTO LOURDES ORTIZ. CARPA 3.


Muchas gracias a dlt por su magnífica reseña en su página "desdelaterraza". No se puede explicar mejor ese choque entre dos mundos ni escribir mejor una crítica que, además, agradezco que sea tan positiva.

http://desdelaterraza-viajaralahistoria.blogspot.com.es/2016/07/la-leyenda-del-enmascarado-entre-la.html


martes, 21 de junio de 2016

Gracias, Valencia, Valladolid y Avilés

Presentando "La leyenda del enmascarado" en Valencia en compañía de la escritora Raquel Campos, con la sala a rebosar. Fue momento de encuentro con viejos amigos blogueros. Allí estaba "Arena", que me regaló una rosa; y también Wendy Tink, fundadora de nuestro club de los pololos; la escritora Isabel Barceló, nuestro querido Dlt, del blog "Desdelaterraza" y muchos de nuestros seguidores valencianos. Estuvo todo aquel que pudo estar, y os doy mil veces gracias.

Con la escritora Isabel Barceló antes de comenzar la presentación


Firmando ejemplares de la novela y también de La Corte del Diablo, que habían traído consigo.

Y en la Feria del Libro de Valladolid, más momentos estupendos. La escritora Fátima Díez vino desde Bilbao con La Corte del Diablo para que se la firmara también.


Firmando ejemplares

Saludando al director de El Diario El Norte de Castilla, Carlos Aganzo.

Y en Avilés, presentando en un hermoso palacio del siglo XIV junto a la concejala de cultura, Yolanda Alonso.  Contra todo pronóstico, fue récord de ventas, superando incluso al de mi ciudad natal.



Tras unos días de vacaciones, retomaremos la historia de nuestra corte.

Muchas gracias y hasta pronto.


jueves, 16 de junio de 2016

La Rochefoucauld y Madame de Longueville


Madame de Longueville respondía a todas las muestras de admiración sin corresponder con otra cosa que fuera más allá de una estricta amistad. Le gustaba tener adoradores a su alrededor, pero no tenía amantes. Sin embargo, su virtud, inquebrantable hasta entonces, comenzaba a tambalearse. Su padre, que tanto respeto le había inspirado, había muerto, y su esposo ahora estaba lejos. Llegó un momento en el que Madame de Longueville sintió no solo la necesidad de ser amada, sino también de amar. Había un hombre que conquistó su corazón y su mente hasta tal punto que Anne dejó de tener cualquier interés o ambición que no fuera por él y para él. Este caballero era François de La Rochefoucauld, Príncipe de Marsillac y después duque de La Rochefoucauld, uno de los más célebres moralistas franceses y una de las figuras más representativas de aquella vieja aristocracia. 

François había nacido en París, en la Rue des Petits-Champs, el 15 de septiembre de 1613, y contaba ahora 34 años. Su familia era una de las más antiguas y nobles de Francia, con un expediente militar glorioso. Después de los Guisa, los Montmorency y los príncipes de la sangre, ellos tenían el más alto rango. En 1648, François escribía esto a Mazarino:

“Soy capaz de demostrar que durante trescientos años los reyes no han tenido inconveniente en tratarnos como parientes”.

Ana de Austria

A los 16 años ingresó en el ejército. Para entonces ya tenía una esposa: lo habían casado con Andrée de Vivonne, una rica heredera de la que poco se sabe debido a su carácter modesto y retraído, tan contrario a las “precieuses” que frecuentaba él. El matrimonio tuvo ocho hijos, siguiendo la tradición de los Rochefoucauld de tener familias numerosas. El propio François era el mayor de catorce hermanos.

Como soldado, exhibió un notable valor, mucho más que verdadera habilidad para las cuestiones militares. Alentado por su orgullo de estirpe, era muy ambicioso, pero también sumamente romántico, y le encantaba rodearse de mujeres.

Su padre, que debía su ducado al favor de María de Médicis, a la que había permanecido fiel, se posicionó en contra de Richelieu y animó a su hijo a seguir su ejemplo. Y el joven pensó que nada podía hacer mejor que convertirse en paladín de la causa de la desdichada reina, Ana de Austria, perseguida y acusada de traición. “Esta conducta me granjeó la aversión del rey y del cardenal, y fue el origen de una serie de desgracias que me han sobrevenido”. De hecho, a su regreso de una campaña en 1635, con el pretexto de haberse expresado con demasiada libertad acerca de sus superiores, recibió órdenes de retirarse a las propiedades de su padre y no volver a la corte en dos años.


Viernes, 17 de junio, presentación en VALENCIA de "La leyenda del enmascarado", con Raquel Campos y la autora. Librería Leo, 19:30h.



jueves, 9 de junio de 2016

Madame de Longueville y el Príncipe de Conti


A finales de invierno Madame de Longueville volvía a estar encinta. Su madre escribió solicitando su regreso a Francia, y el esposo dio su consentimiento. Marzo tocaba a su fin cuando la duquesa abandonaba Münster, sumamente contenta de terminar aquella especie de aburrido exilio fuera de su ambiente. Cruzó el Rin en una embarcación que el príncipe de Orange había dispuesto para ella, al mando del conde de Saint-Ibal, un francés que, implicado en la conspiración de Beaufort, había buscado refugio en Holanda, donde continuaba con sus intrigas contra el cardenal.

En Noyon fue recibida por su hermano menor, Armando de Borbón, príncipe de Conti, por entonces un joven de 18 años, de escasa estatura y cuerpo contrahecho. Estaba destinado a la Iglesia desde la infancia, y mientras aún estaba en la cuna ya le habían sido conferidas ricas abadías, según costumbre de la época. Había sido educado por los jesuitas en Clermont, donde fue compañero de Molière. Al igual que sus hermanos, estaba excelentemente dotado para el aprendizaje y se distinguió en sus estudios, recibiendo grandes elogios por parte de sus profesores. Residía en París, donde llevaba una vida que tenía tanto de mundana como de hombre de Iglesia.


El joven había visto poco a su hermana hasta ese momento, y parece ser que cuando se encontró con ella quedó deslumbrado por su belleza y encanto, de un modo más que fraternal, según apunta Madame de Motteville. La apasionada devoción que le inspiraba la duquesa lo impulsó a seguirla ciegamente en todas sus aventuras, y durante varios años ella ejerció sobre el joven el dominio más absoluto. Después se enemistaron, pero con el tiempo llegaría la reconciliación, que duraría hasta la muerte del príncipe en 1666.

Madame de Longueville no se dirigió directamente a París, sino que se detuvo unos días en Chantilly, junto a su madre y su cuñada la joven princesa de Condé, para recuperarse de las fatigas del viaje.

Cuando llegaron a la capital, Mazarino organizó para ella en el Palais-Royal una representación especial de una ópera titulada Orfeo, a cargo de una compañía italiana que había hecho traer con grandes dispendios. El escenario y los decorados fueron fastuosos, pero la obra era de una gran duración, lo cual, unido a que pocos cortesanos entendían italiano, hizo que resultara un poco aburrido. Sin embargo, se representó tres veces por semana durante dos meses, y Ana de Austria estaba tan ansiosa por mostrarle al cardenal su interés en las diversiones que él había proyectado, que no se perdió ni una sola representación.


Sábado 11 de junio, de 12h a 13:30h y de 18h a 20h
Firma de "La leyenda del enmascarado"
Feria del libro de Valladolid, Plaza Mayor.


Ya en stock en Amazon

miércoles, 1 de junio de 2016

Muerte del Príncipe de Condé


La mañana en que Madame de Longueville llegó a Rhenen era la fiesta de la Natividad de la Virgen, de modo que la duquesa quiso oír misa en sus aposentos. No parecía que pudiera haber ningún inconveniente, pues aunque estaba prohibido el culto católico en casi todas las ciudades holandesas, podía celebrarse en privado. Pero los habitantes de Rhenen eran demasiado fanáticos, y rechazaron su petición. Informaron a Madame de Longueville que en modo alguno permitirían la idolatría.

La reacción de la dama fue abandonar el lugar con su séquito y, llegando a campo abierto, hizo disponer una mesa sobre la que se colocó una piedra consagrada. En ese altar improvisado se ofició la misa.

Al cabo de tres días los viajeros llegaban a Münster. Su pequeña gira había sido agradable en su conjunto. Tal vez el mayor inconveniente, según el cronista que nos relata las particularidades del viaje, era lo mucho que la etiqueta obligaba a beber para acompañar a los holandeses, bien fuera cerveza o vino. “Los holandeses beben y tú debes beber con ellos; de lo contrario desconfiarán de ti y perderás su amistad”.

Durante todo el otoño y el invierno siguiente, Madame de Longueville triunfaba entre la sociedad de Münster. Su notable inteligencia destacaba tanto como su belleza ante los diplomáticos, y pronto comenzó a ser elogiada por todos ellos.

Charlotte Marguerite de Montmorency, princesa de Condé

A comienzos de noviembre recibía una carta de su madre comunicándole que Dunquerque había capitulado ante su hermano tras un sitio de apenas tres semanas. Madame de Longueville informó a los plenipotenciarios franceses, que se apresuraron a enviar felicitaciones a la madre del héroe, como esta de d’Avaux:

“Señora, he sabido por vuestra hija de la toma de Dunquerque. Estábamos en el gabinete de su señor esposo, en conferencia con los embajadores de Holanda, cuando nos trajo las gratas noticias. Resultó de lo más adecuado que una victoria tan espléndida fuera anunciada por su boca…”

A comienzos de año Madame de Longueville recibía noticias mucho más tristes: su padre llevaba tiempo enfermo, y durante los últimos 18 meses sufría una parálisis parcial, si bien su mente continuaba tan activa como siempre. A comienzos de diciembre había comenzado a guardar cama y ya no se levantó más. El día 26 fallecía en presencia de su esposa y sus dos hijos varones. Su cuerpo fue enterrado en la iglesia parroquial de Valery, junto a las de su padre y su abuelo, pero su corazón fue entregado a los jesuitas de la Rue Saint-Antoine, un precedente que luego continuarían sus descendientes.

Su autoridad sobre la familia había sido absoluta. Sus hijos, si bien no lo amaban, lo temían y respetaban, y el duque de Enghien mostró gran deferencia hacia su padre hasta el último momento. Muchos piensan que, de haber vivido unos años más, el Príncipe de Condé hubiera evitado los peores desastres que la Fronda hizo recaer sobre su propia familia y sobre Francia.


CALENDARIO DE PRÓXIMAS PRESENTACIONES de "La leyenda del enmascarado":


6 de junio a las 20h, presentación en Gijón, C.M.I. El Coto con Montserrat Suáñez y Ana Zarzuelo.


11 de junio, firma de ejemplares en la Feria del Libro de Valladolid, caseta 42, de 12h a 14h y de 18h a 20h.

13 de junio a las 19:30, presentación en el palacio de Valdecarzana, Avilés.

17 de junio a las 19:30, presentación en Valencia, librería Leo

15 de julio, a las 20:15, estaremos en la Semana Negra con Lourdes Ortiz, Teresa Galeote y Marta Gómez Garrido.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Llega la leyenda


Comienzo el anuncio de la publicación con una noticia importante: la editorial enviará el libro A CUALQUIER PARTE DEL MUNDO SIN GASTOS DE ENVÍO, se solicite desde donde se solicite. Nadie pagará más por estar fuera de España. Encontrarán el enlace para solicitarla en la columna izquierda.

Esta obra es la ganadora del IV Premio Alexandre Dumas de novela Histórica. 

A comienzos del siglo XIII, Raymond es acusado falsamente de practicar la herejía de los cátaros. Torturado y sometido a proceso, logra escapar cuando está a punto de sufrir el castigo de la hoguera. Todos creen que ha muerto durante la huida.

Una historia de amor tan oscuro como el propio Medievo; un recorrido por Occitania y Castilla en busca del lado más tenebroso de la Edad Media junto al más romántico y evocador:los torneos, los procesos inquisitoriales, aquelarres, batallas, raptos, ritos de caballería, crímenes y maldiciones, cruzados, trovadores y señores feudales; un hombre dispuesto a todo con tal de lograr sus fines…

En este enlace se amplían los datos, se accede también a la novela y a una entrevista con la autora: